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Agüero dice que Alemán es mal discípulo de Somoza

  • Lucha contra la reelección 35 años después de aquel 22 de enero

William Briones Loáisiga [email protected]

Protagonistas de los sucesos del 22 de enero de 1967, aseguraron que a 35 años de distancia, el reelecionismo que motivó aquella lucha sigue vigente, por lo que no descartan que en el futuro inmediato los nicaragüenses tengan que revivir una nueva protesta, aunque no con los mismos resultados de entonces, cuando fueron masacrados por la Guardia Nacional.

Fernando Agüero Rocha, que lideró esa demostración, recordó que entonces había una dictadura que no admitía elecciones. “Fue una protesta del pueblo opositor en la que protestábamos contra la dictadura y la reelección”, recordó.

Agüero, quien se ganó el repudio popular por su pacto con el dictador Anastasio Somoza (el Kupia Kumi), comparó las ansias reeleccionistas del diputado Arnoldo Alemán con las del desaparecido dictador.

“Alemán es un mal discípulo de los Somoza. Ahora quiere buscar la reelección en el 2006, lo que equivale a un ‘teneme aquí para ser yo después’. Esas intenciones de Alemán me parecen una barbaridad. El pueblo debe estar pendiente de los pasos en el futuro inmediato, no creo que lleguemos a otro 22 de enero, porque significaría un cruento golpe para la ciudadanía”, confió Agüero.

“En el futuro inmediato, el pueblo debe presionar para que Nicaragua se encauce en el derrotero de democracia y que la reelección quede eliminada. Debe definirse que el individuo que ha sido electo, nunca más vuelva a ser candidato”, propuso.

DESMEDIDAS AMBICIONES

Para la doctora Miriam Argüello, que entonces era vicesecretaria de Asistencia Social y Convencional del Partido Conservador, fueron las desmedidas ambiciones de Somoza las que provocaron la tragedia del 22 de enero, algo en que encuentra similitud con Alemán, dadas sus ansias de poder. “Es el hijo heredero del somocismo”, comentó.

Recordó que las elecciones se realizarían el cinco de febrero, a las que acudía Somoza Debayle por los liberales y Agüero por los conservadores, aunque el último acudía en alianza con el Partido Liberal Independiente (PLI) y el Partido Social Cristiano (PSC), integrando la Unión Nacional Opositora (UNO).

Dijo que entonces la oposición luchaba contra la dinastía somocista y la falta de garantías electorales. “Las garantías eran nulas. La manifestación del 22 de enero era el cierre de nuestra campaña electoral. Durante su discurso, antes de iniciar la manifestación, Agüero llamó a hacer una resistencia pacífica. Ese fue el llamado”, rememoró.

“El parangón que se puede hacer (entre aquella época y las ambiciones de Alemán) es el ansia de poder, la autocracia, la pretensión de ser el caudillo, la violación a las leyes y [a la] Constitución”, manifestó.

OPINAN LOS LIBERALES Y SANDINISTAS

El diputado sandinista René Núñez consideró que hace 35 años la lucha era contra la dictadura de Somoza, heredada de su padre. “Contra la reelección y autoritarismo. Eso se mantiene vigente, no podemos dar espacio a ninguna actitud autoritaria. Nosotros estamos en contra de que Alemán vuelva a postularse. Vamos a hacer todo lo posible para evitarlo”, anunció.

Tomás Borge recordó que en aquella ocasión luchaban por la no reelección, que “de forma mañosa y trágica puso en práctica el somocismo. Los ideales por los que entonces luchaba la oposición y Pedro Joaquín Chamorro en particular, no se cumplieron porque a veces elegían a gente como René Schick, pero era una farsa. Debe haber una verdadera no reelección, con un cambio real”, expresó.

El diputado liberal René Herrera consideró que “en Nicaragua no hay reelección. Eso ocurre cuando alguien que está gobernando se vuelve a elegir, pero no hay ninguna similitud entre los hechos del 22 de enero y la posibilidad que Arnoldo Alemán vuelva a postularse en el 2006”, aseguró.  

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