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“Desarrollo minero está comenzando”

  • Geólogo de profesión y abogado a la vez, con un postgrado en Administración Pública, Jorge Luis Préndiz considera que la Ley de Minas ha permitido un ordenamiento del sector y su aplicación ya comenzó a dar sus frutos que se traducen en 7 millones de córdobas que ha percibido el Estado por el cobro de la extracción de los recursos naturales no renovables y por superficie otorgada

Martha Danelia Corea [email protected]

Rodeado de diferentes objetos provenientes de la minería así como de mapas geológicos que ubican los posibles y los ya existentes yacimientos, encontramos a Jorge Luis Préndiz, director ejecutivo de la Administración Nacional de Recursos Geológicos (Adgeo) del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific), entidad encargada del ordenamiento y regulación del sector minero, cuya promoción para lograr su desarrollo está comenzando, según Préndiz.

“El sector minero se está promoviendo a través de la Ley de Minas que viene a incentivar las exploraciones mineras”, afirma Préndiz, uno de los funcionarios más jóvenes (32 años) de la administración pública.

La Ley Especial sobre Exploración y Explotación de Minas establece el marco jurídico para el uso racional de los recursos minerales de la nación. La aplicación de esta ley inició en enero del presente año y según Préndiz, ya comenzó a dar sus frutos que se traducen en 7 millones de córdobas por los cánones que se cobran por extracción y derecho de superficie.

Uno de los aspectos que destacó es la modernidad de la misma al citar que las concesiones mineras pueden ser cedidas, traspasadas, arrendadas y suceptibles de hipotecas, todo con el fin de capitalizar las compañías.

¿En qué situación se encuentra actualmente el sector minero nacional?

“Lo que podemos decir es que la promoción del desarrollo minero en Nicaragua está comenzando y está comenzando a través de la Ley Especial sobre Exploración y Explotación de Minas. Estamos dando a conocer la ley, estamos yendo a los municipios donde están las concesiones mineras a comentarles la ley, a nivel internacional hemos sido invitados a varios eventos donde se concentran las compañías mineras, se les expone la ley y se les dice de que en Nicaragua sí se puede (como el eslogan de don Enrique). De alguna manera el sector minero se está promoviendo y se les está diciendo que en Nicaragua se pueden hacer inversiones mineras de alta magnitud. Por lo general, se invierten alrededor de 4 millones de dólares en exploración y tiene que ser bastante responsable la concesión para que lleguen a su fin y no se quede a medio camino, porque muchas concesiones se han quedado a medio camino por la presión de los grupos ambientalistas, lidiar con esta gente es bastante difícil porque satanizan todo, pero satanizan y a la hora llegada los vas a ver con prendas de oro, con relojes, anteojos, que todo eso viene de productos minerales”.

¿Qué es lo fundamental de la ley?

“La ley tiene cinco aspectos fundamentales. Primero, tenemos una legislación moderna en el concepto de concesión minera única. Esta concesión lo que establece es que debemos de explorar y extraer el recurso que se investiga, o sea, le da garantía al inversionista que venga, obtenga su derecho minero y, al mismo tiempo, si descubre un depósito mineral, él pueda inmediatamente extraerlo siempre y cuando cumpla con todos lo requisitos establecidos. Segundo, la ley no especificaba que debía de tener plazos específicos para el otorgamiento de las concesiones. Entonces se establece que para una concesión solicitada en el área del Pacífico son 90 días y para una concesión solicitada en las regiones autónomas del Atlántico Norte y Atlántico Sur, tiene que ser en 120 días. Esto propone que los ministerios deben de pronunciarse en estos tiempos que son prudentes porque hay que solicitar permiso a las regiones autónomas, hay que solicitarle la opinión a los consejos municipales, etcétera”.

¿Y en el caso de los ingresos percibidos?

“La ley claramente establece los dos únicos cobros en cánones, que es lo que percibirá el Estado nicaragüense por las concesiones mineras otorgadas, esto significa que tenemos el tres por ciento sobre la extracción de los recursos naturales no renovables —puede ser oro, plata, piedra cantera, piedrín, etcétera— y el canon que se percibe por superficie otorgado. Estos son los dos únicos pagos que los concesionarios están obligados a hacer, este canon va desde el 0.25 centavos dólar la hectárea por el primer año, hasta llegar al doceavo año a 12 dólares la hectárea. Esto significa que el concesionario en un tiempo determinado tiene que buscar cómo trabajar la concesión. Está obligado, porque si no, el mismo canon se los come.

“Como cuarto punto fundamental, la ley establece claramente lo que se debe de entregar tanto a las regiones autónomas como a las municipalidades, Gobierno Central y al Fondo de Desarrollo Minero, y se debe de respetar. Antes no estaba establecido eso, ahora el alcalde tendrá derecho a percibir directamente ese canon. Y por último, establece silencio administrativo y también, la concesión será por 25 años prorrogables por otros 25 años más, o sea que el concesionario tendrá 50 años para poder trabajar una concesión minera sea metálica o no metálica. Antes se entregaban concesiones por dos años. Esos son los aspectos principales y novedosos de la ley”.

¿Qué perciben con esta ley?

“Lo que buscamos con esta ley es incentivar las exploraciones mineras. ¿Qué sucede cuando decimos incentivar las exploraciones?, bueno, en Nicaragua se necesita exploraciones científicas sobre los recursos naturales no renovables, exploraciones que conlleven a sondeos aéreos, sistema satelitales, radares. Estas son técnicas modernas y nuevas que la Ley las contempla, o sea que los impactos ambientales serán muy mínimos sobre la búsqueda de los recursos naturales no renovables, sobre los depósitos (minerales) que son los que buscamos en la actualidad. Cuando hablamos de incentivar estamos diciendo de que estamos promoviendo la ley lo más que podamos. Claro, se requiere de más promoción para que tanto los nacionales como extranjeros se den cuenta de lo novedoso de la ley, requerimos ayuda de instituciones como el Inifom, el mismo Ejecutivo, la misma Asamblea Nacional, para que no vaya a cometer errores como los siguientes: que se está promoviendo una ley ambiental minera. Eso vendría a frenar esta ley especial que es la Ley 387, aprobada el año pasado”.

¿Ya hay resultados tangibles de todo este discurso?

“Para darte un ejemplo, tenemos en la actualidad 27 solicitudes mineras de enero del 2002 a la fecha, se han entregado 4 concesiones mineras. Estamos un poquito lentos en el proceso porque es algo nuevo que estamos implementando. Estamos poniendo en orden al sector no metálico y esto conlleva también a percibir recursos. Las áreas solicitadas han sido 522 mil hectáreas de las 27 solicitadas, y se han otorgado 30,663 hectáreas. Recordá que por hectárea se percibe canon, entonces, de los ingresos por los dos derechos que damos se han percibido más de 4.9 millones de córdobas por extracción. En derecho superficial se han percibido más de 2.2 millones de córdobas. En total hemos percibido de enero para acá 7.1 millones de córdobas, eso es lo que le queda al país”.

¿Qué hacen con esos fondos?

“Las transferencias a las municipalidades han sido 2.3 millones de córdobas, a la Región del Atlántico Norte, que es la única que han sido beneficiada porque es donde están las concesiones, se le ha dado 426 mil córdobas, al Ministerio de Hacienda le han quedado 3.1 millones de córdobas y el Fondo de Desarrollo Minero, que ya somos nosotros como Adgeo, ha percibido 1.07 millones de córdobas. Entonces, el total de transferencias han sido 7.06 millones de córdobas. Eso hemos logrado en estos meses que llevamos porque el sector no metálico ha venido entrando al proceso de ordenamiento, por ende, al proceso de pago, antes estas concesiones no pagaban nada y las que pagaban eran un mínimo, desde que comenzó a aplicarse la ley en enero de esto año, en cuatro meses hemos logrado obtener ese monto”.

¿Dónde están ubicadas las concesiones?

“Están en todo el país, mucho del lado de Matagalpa y centro de Nicaragua. El problema es que hay menos posibilidades de otorgar en las regiones autónomas porque aquí se requiere de la autorización de los consejos regionales, en el Pacífico es más fácil porque sólo se pide la opinión del municipio. Nosotros queremos que compañías mineras vengan a explorar y lograríamos en cuatro, seis o 10 años alrededor de dos depósitos minerales más. En este sentido el mayor potencial que tenemos es el del oro; la plata tiene su dificultad por el precio porque no es igual la onza troy de oro que cuesta 310 dólares —y va a subir un poquito más— a una onza troy de plata que cuesta seis dólares. Entonces, siempre la búsqueda del metal precioso es lo máximo, pero ¿qué sabemos si aquí encontramos un depósito de hierro, cobre? Sólo para darte un ejemplo, una computadora requiere de 33 productos minerales, imaginate ya un carro. Todos los que vienen aquí vienen buscando oro. Nicaragua se ha caracterizado porque todavía hay mucho oro en el país”.

¿Cuáles son esas compañías a las que ya se les otorgó la concesión y de qué origen son?

“Estas empresas son Nicagold S.A., que tiene dos concesiones, y Central Minera S.A. de capital canadiense, la compañía Newmont de capital norteamericano y mucha inversión nicaragüense en el sector no metálico. Por lo general Canadá es un gran buscador de recursos minerales, ellos buscan cómo capitalizar empresas o hacer exploraciones muy rápida para ver los beneficios que puedan sacar de un depósito mineral ‘X’. En Mina El Limón hay un área que está en exploración por parte de la compañía Newmont, una de las tres primeras en exploración y producción de oro en el mundo, ellos tienen la intención de quedarse en Nicaragua si encuentran un depósito mineral que les sea rentable para el tamaño de compañía, tendría que ser un depósito que sobrepase los 20 años de explotación; si ellos encuentran un depósito mineral que para ellos no es rentable pero para la compañía Triton Minera que está extrayendo en El Limón, esta compañía le daría los derechos de extracción de este depósito a Tritón, que es la que ya está radicada en Nicaragua”.

¿Qué requisitos tienen que cumplir las compañías para obtener una concesión de exploración?

“Son requisitos sencillos. Presentan un pequeño documento donde especifican qué tipo de actividad quieren hacer, llenan un registro para solicitar la concesión, tienen que presentar el mapa topográfico de Ineter delimitando el área de la concesión, tiene que cumplir con el requisito de opinión de los concejos municipales y, en el caso de las regiones, del Consejo Regional. Posteriormente que se le da el derecho aquí, pasan ellos a solicitar el permiso ambiental para iniciar la actividad. Entonces, si nosotros damos una concesión en 60 días — después de que presentan todos los datos que se le piden— pueden tener 60 días para solicitar el estudio de impacto ambiental, hacerlo, presentarlo al Marena para que se lo aprueben y empezar la actividad. Estamos hablando de cuatro meses para el otorgamiento de la concesión”.

Debido a los problemas no sólo ambientales sino que de salud que pueda ocasionar una mina, ¿el gobierno no pide requisitos para prevenir estos problemas?

“Claro que sí. La ley establece protección tanto al ambiente como a los recursos humanos, establece las condiciones mínimas que puede tener tanto a cielo abierto como bajo tierra. Cada tres meses se les hace un chequeo general a los trabajadores, lo que ha costado es el uso de los equipos de seguridad en el personal para evitar consecuencias graves dentro de las minas; pero sí ya hablamos de los güiriseros, que son los que más contaminan el ambiente porque usan el mercurio, es difícil porque son personas independientes que andan buscando el recurso. La Ley los incluye, les da ordenamiento y trata de que se les incentivo con un gran porcentaje ambiental porque hay que educar a esta gente para que ya no usen mercurio, busquen otros químicos más limpios para el ambiente. Tenemos alrededor de tres concesiones de pequeñas minería, el problema es que a ellos les gusta ser independientes, hacen su huequito, pero es una actividad de subsistencia no es para ser empresario”.

Hijo de sastre y pedagoga

Cuando se realizó esta entrevista, Jorge Luis Préndiz vestía un traje de casimir inglés color negro, hecho por su propio padre, cuyo oficio es sastre.

“Me puse este traje para demostrarte que mi papá hace muy buenos trajes y no se le debe envidiar a ningún traje que salga de una fábrica”, dice sonriendo con orgullo Préndiz.

Proviene de familia pequeña, originario de Rivas, es el segundo de tres hermanos, frutos del matrimonio de Agustín Préndiz y Daysi Bonilla López, quien es pedagoga.

De profesión geólogo y abogado, “una combinación extraña, pero comprendí en un momento que en la geología estarás a expensas de una compañía. Mientras que el abogado es un poco más independiente. Por eso decidí estudiar leyes”.

Pero su nivel académico alcanza además una especialidad con Derecho Administrativo y postgrado en Administración Pública.

“He tratado de hacer las cosas lo mejor posible dentro del sector. Mis grandes logros han sido ordenar el sector porque lo recibí muy desordenado, y mi gran logro ha sido la ley, una ley moderna que me ha valido felicitaciones internacionales por lograr que los conceptos modernos de la minería estén dentro de la ley”, manifiesta.

Su pasión por el ciclismo lo lleva a soñar con “conseguir personalmente una etapa del Tour de Francia. Algún día lo lograré”.  

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