negocio online

Martha Danelia Corea [email protected]

En el documento elaborado por el consultor económico José Luis Medal, éste plantea que el marco conceptual de la reforma tributaria del FMI se centra a nivel macroeconómico en el conocido enfoque monetario-fiscal de la balanza de pagos.

En teoría, el enfoque monetario-fiscal de la balanza de pagos significa que mientras más córdobas emita el Banco Central o mientras más gaste el gobierno, buena parte de esos córdobas y ese aumento del gasto —que también lleva a más córdobas en circulación— se usan para comprar dólares y realizar importaciones, por lo que al importar más, se agravaría el déficit comercial.

“Esto implica que no se puede usar una política monetaria expansiva (la maquinita de imprimir córdobas) ni aumentar el gasto público (política fiscal expansiva), porque ello agravaría el déficit comercial”, explica Medal.

A nivel micro, se centra en el concepto de neutralidad fiscal, cuya traducción a la práctica implicaría la eliminación de la multiplicidad de exoneraciones y tratamientos especiales que prevalecen en la legislación nicaragüense.

El Departamento para Asuntos Fiscales (FAD por sus siglas en inglés) del FMI recomienda, entre otras cosas: tratamiento igual a todos los sectores y actividades; los impuestos al consumo deben basarse en un impuesto al valor agregado (IGV) con una sola tasa —entre 10 y 20 por ciento—, con tasa cero sólo para las exportaciones y mínimas exenciones, para respetar el principio de neutralidad fiscal.

Además, que el IGV debe ser basado en el destino para favorecer la competitividad internacional; que los Impuestos Especiales al Consumo (IEC) deben limitarse a un reducido número de bienes tradicionales —cigarrillos, bebidas alcohólicas, productos del petróleo (la llamada en nuestro medio industria fiscal)— y a algunos bienes suntuarios.

También sugieren que no deben existir impuestos a las exportaciones, y los aranceles a las importaciones —el DAI en nuestro caso— deben reducirse y establecer preferiblemente una tasa ad valorem, uniforme para todas las importaciones.  

relaciones clientes