Ticos cerrados a la cebolla amarilla

  • Solamente entregan dos permisos de importación de cebolla amarilla
  • En Nicaragua todavía quedan seis semanas de producción de cebollas y, por tanto, la cantidad para exportar es aún muy alta

María Antonia López M. [email protected]

Nicaragua continuará aplicando la medida recíproca de no entregar los permisos de importación para los productos agrícolas costarricenses mientras persista la negativa del ingreso de la cebolla amarilla a ese país.

Según el exportador Alejandro Mansell, en la oficina que extiende los permisos en Costa Rica solamente autorizaron el ingreso de dos furgones para su empresa denominada Mamprosa.

Mansell indicó que dicha decisión “es como querer darnos un caramelo para que nosotros desistamos de aplicar la reciprocidad, es una falta de respeto y una burla a las autoridades nacionales”.

El empresario dijo “con que nos abran el mercado a nosotros, no quiere decir que solucionan el problema, nosotros somos una empresa, y están afectando la producción del país”.

En Nicaragua todavía quedan seis semanas de producción de cebollas y, por tanto, la cantidad para exportar es aún muy alta. Si bien los productores están tratando de conservarla o buscando otros mercados , debido a que es un perecedero el proceso de maduración y pudrición avanza.

Mansell agregó que al menos deberían ser entregados unos 30 permisos de importación para la cebolla amarilla.

Hasta este miércoles había un cruce de comunicaciones entre los ministros de Agricultura de Costa Rica y de Nicaragua, a fin de arreglar el problema, pero del lado tico no hubo ninguna respuesta positiva.

Es por ello que el Ministro Agropecuario y Forestal de Nicaragua, José Augusto Navarro, optó por orientar que no se entregaran los permisos de importación. Cabe señalar que desde Costa Rica se importan más de 24 productos agrícolas que abastecen el mercado nacional y que para ellos implican exportaciones aproximadas a los 15 millones de dólares anuales.

PAGA JUSTO POR PECADOR

Navarro insistió en que la medida continuará hasta que Costa Rica desista, aunque está seguro de que los importadores instalados en Nicaragua están siendo afectados “pero no nos dejan más alternativa”.