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  • La oferta de productos del mar está dirigida principalmente al mercado externo, quedando en menor escala para el consumo interno, aseguran los involucrados en la materia. El camarón y la langosta caribeña son las principales “cartas de presentación”, pero ya las autoridades trabajan en la diversificación del ofrecimiento comercial

María Antonia López M. [email protected]

Por muy raro que parezca, la producción nacional de pescados y mariscos está mayoritariamente dirigida a las exportaciones y menos al consumo nacional, siendo la langosta del Caribe (en veda a partir de mañana) y el camarón de mar (en veda desde el 31 de marzo), los dos principales exponentes de la oferta “marina” nacional.

La Langosta del Caribe y el Camarón de Mar tienen como mercados principales a Estados Unidos, Francia, España, Japón y Alemania, pero su extracción ha sido tal que el país ha superado los límites permisibles de captura y conllevado al establecimiento de las vedas a fin de proteger el recurso, según explicó Miguel Marenco, director ejecutivo de la Administración Pesquera (Adpesca), del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific).

Sin embargo, eso también ha motivado a nuevas búsquedas. Hasta la fecha se han extendido al menos dos concesiones para la explotación del langostino chileno y camarón de profundidad.

El langostino chileno es una variedad de langosta con menor tamaño y se pesca en el Caribe a mayor distancia de la que se conoce tradicionalmente. En tanto, el camarón de profundidad es igual al camarón costero con la salvedad de localizarse mas lejos de la orilla.

Sin embargo, Marenco destacó que esas nuevas capturas obligan a los empresarios a realizar modificaciones en la infraestructura que poseen y las herramientas de pesca, así como aumentar el uso de mano de obra.

David Senna, gerente general de la empresa comercializadora Mares Nica Noruegos S.A. (Nicanor), explicó que trabajan de acuerdo a la demanda del mercado exterior y por el momento no tienen pensado dirigir sus esfuerzos hacia otro rubro, aunque sabe de empresas que ya lo están haciendo.

Consideró que la pesca es un proceso que lleva tiempo para alcanzar su desarrollo, aunque también consideró que la poca diversificación a veces está ligada a la falta de conocimiento de los pescadores, fundamentalmente, artesanales, para el aprovechamiento de otras especies.

OTRAS ESPECIES

Pero la oferta de los mares es amplia y bondadosa, lo que ha conllevado a extraer en menor escala otro tipo de especies como el caracol, pulpo, calamar y jaibas, que también van hacia el mercado exterior.

En cuanto a peces tanto para la venta fuera del país como para el consumo, se mencionan pargo, loro, marlin, curvina, entre otros.

Pero el director de Adpesca, Miguel Marenco, recordó que tienen que hacer esfuerzos por fortalecer la industria atunera de la región centroamericana, por cuanto durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (conocido como Cafta por sus siglas en inglés) el planteamiento del sector es recibir un trato justo en materia arancelaria como la practicada por la Unión Europea con una tasa del cero por ciento.

También espera que se elimine el embargo que Estados Unidos aplica al istmo, en aras de defender a los delfines y las tortugas, muy a pesar de que algunos países ya tienen algunos convenios al respecto.

¿QUÉ COMEMOS?

El consumo nacional de especies marinas no es muy alto, en su mayoría se concentra en peces, sobre todo de aquellas que no salen al mercado exterior.

Aunque hay una cultura en la cocina nacional relacionada al consumo de carnes rojas, hace falta hacer promoción para su ingesta. El director de Adpesca, Miguel Marenco, tambien reconoció que los precios de los productos son a veces muy altos para el consumidor.

De tal manera que los nicaragüenses consumen lo que es dado en llamar la clase “B”, de los mariscos y pescados. No se trata de mala calidad, sino de productos que no son aptos para el mercado exterior, porque tienen algunos “defectos” de forma.

David Senna dijo que la empresa Nicanor ha introducido algunas variantes en las presentaciones de sus productos como tortas, chuletas y otros, a fin de dar mayor valor agregado y penetrar en algunos establecimientos o puestos de venta. “Pero la gente prefiere la carne roja o el pollo”, reconoció.

Aunque destacó que hace falta mayor promoción sobre el valor nutritivo de este tipo de alimentos. En Nicaragua solamente se consumen dos kilos per cápita anualmente, el más bajo del istmo.

Esto en comparación a los más de cinco kilos consumidos en El Salvador, nación que ostenta el primer lugar en consumo de productos del mar en el istmo, seguido de Costa Rica, Panamá, Honduras y Guatemala.

Otro factor que puede incidir en el bajo consumo, pero que aún no ha sido estudiado oficialmente, es un posible estereotipo sobre algunas especies que son capturadas en aguas contaminadas y que se expenden en los mercados.

Tal es el caso de tilapias y guapotes, pero que a su vez también son distribuidos con alta calidad por algunas empresas garantizando la sanidad del producto, ya que trabajan con una cadena de proveedores altamente confiables.

Pero también en el mercado local se encuentran otras variedades de peces como gruper, cabrillas, vela y macarela.

EL CAMARÓN EN CUENTAS

Las exportaciones anuales de camarón fueron equivalentes el año pasado a 12 millones de libras.

Esto representa un promedio de 73 millones de dólares.

El precio promedio por libra de camarón es de 3.2 dólares.

El precio promedio al productor es de 2.56 dólares.

La producción de langosta ascendió en el 2002 a 11.4 millones de libras.

Esto significó 41.3 millones de dólares en divisas.

El precio al productor es de 12 a 15 dólares por libra.

En el mercado exterior se puede cotizar como promedio entre 17 y 18 dólares, aunque varía según la temporada.

LANGOSTAS VIVAS

Según Miguel Marenco, director de Adpesca, otra de las alternativas que podría presentar Nicaragua es el desarrollo de un programa nacional de langostas vivas para la exportación, a fin de encontrar un nuevo mercado ya que ésta tendría mayor valor agregado. Este aún está en su fase de diagnóstico y está siendo respaldado por el gobierno del Japón y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), concebido como un conglomerado.

LAS IMPORTACIONES

285 partidas de importación se registran en el país, sobre productos del mar.

150 aproximadamente corresponden a productos que llegan procedentes de Estados Unidos, como salmón y pulpo en diferentes presentaciones.

50 registros de importación proceden de Panamá, con la introducción de nauplios (una especie de estado previo a la larva de camarón).

10 es el aproximado de las introducciones al país de partidas correspondientes a pescado y otras variedades congeladas.

Los acopiadores

Carlos Antonio Sánchez, responsable de un centro de acopio en San Juan del Sur, en el departamento de Rivas, explicó que los pescadores hacen entregas de lunes a sábado a los comercializadores.

En temporadas altas logran acumular hasta tres mil libras en una semana, que salen bien al mercado externo o para la venta nacional.

Estos centros de acopio entregan el producto a varias empresas que se hacen cargo de la exportación.

Algunas acopian directamente de los pescadores artesanales.

La relación de los pescadores artesanales con los centros de acopio y las empresas exportadoras está ligada al tipo de “favores” que reciben en forma de préstamos sin intereses.

Cuando un pescador tiene problemas para responder por la deuda a una empresa exportadora, acude al acopiador y así saldan los adeudos.

Funciona de la misma manera en caso contrario, ya que el interés fundamental es garantizar la pesca.

En este municipio se localizan al menos seis centros de acopio, aunque no todos prestan facilidades de trabajo a los pescadores.

Los préstamos generalmente son hechos para reparar los motores o comprar combustible.

Pero no todo es favorable para los pescadores artesanales, ellos están conscientes que la mayor ganancia la obtienen los intermediarios.

Esto porque su producto puesto en el mercado es vendido al doble de lo que ellos perciben.

Marcos Granados, quien trabaja con un grupo de pescadores, sabe que el centro de acopio les ayuda a resolver sus problemas.

Las empresas generalmente trabajan con los pescadores industriales e igual percepción expresaron otros consultados.  

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