Fisk denuncia “truco cruel” con SAM-7

  • Desestima valor técnico de los misiles en la defensa nacional y reitera que deben ser destruídos

Xiomara Chamorro [email protected]

El Subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Dan Fisk, calificó ayer de “truco cruel” el argumento defendido por algunos sectores nicaragüenses, sobre la eficacia de los misiles SAM-7 en la defensa antiaérea del país.

“Cuando oímos (el argumento) que estas armas tienen valor, nos quedamos perplejos porque sólo tienen valor para la gente que quiere usar esas armas contra todos nosotros. Tienen valor para los terroristas, tienen valor para los criminales internacionales, no tienen valor para nadie más y en cuanto a su habilidad para proteger a Nicaragua, y voy a ser muy directo en este tema, es un truco cruel que se le esta vendiendo a los nicaragüenses”, manifestó Fisk.

Aunque el funcionario estadounidense no se refirió a ningún sector en especial, señaló que alguna de las personas con las que se reunió le mencionaron la necesidad de mantener los misiles SAM-7 en tanto Honduras tiene aviones F-5.

“No se usan estas armas contra este tipo de aviones. No defienden contra estos aviones de guerra. De hecho, el inventario nicaragüense no se creó para defenderse de este tipo de avión. Defienden contra naves que se mueven lentamente y otros instrumentos, por ejemplo, helicópteros, pero también los hemos visto ser usados por terroristas porque las aerolíneas comerciales al despegar o aterrizar son un blanco”, explicó.

“Esto no tiene que ver con desarmar a Nicaragua. Esto no es sobre hacer que Nicaragua sea menos segura. El debate debe ser sobre cuáles son los mejores pasos para aumentar la seguridad de Nicaragua, la seguridad de Centroamérica y reconozco, como yo trabajo para el gobierno de los Estados Unidos, también la seguridad de los Estados Unidos”, agregó.

Fisk descarta que el interés de Estados Unidos en que el Ejército de Nicaragua se deshaga de más de dos mil misiles que tiene en su inventario, sea un asunto de desconfianza con los militares nicaragüenses y asegura que este interés de su gobierno es global y así se lo han manifestado a distintos gobiernos que tienen esta clase de armamento.

“No es un asunto de falta de confianza en las Fuerzas Armadas. De hecho los hemos tratado no en el contexto de la Guerra Fría. Los tratamos como una fuerza militar profesional, que quiere ser un actor responsable en su sociedad”, asegura.

Fisk señala que la falta de confianza podría darse si Nicaragua fracasa en el cumplimiento de sus compromisos para tratar el tema de los misiles, ya que el presidente Enrique Bolaños ha reiterado su disposición a destruirlos en el marco del balance razonable de fuerzas de la región.

“Así que la preocupación no es un temor o una desconfianza del Ejército nicaragüense. La preocupación es que no lleguen a entender la importancia de que juntos podemos tocar el tema de tener un inventario que realmente no sirve los intereses nacionales nicaragüenses”, indica.

Pero Fisk también admite que la preocupación particular por los misiles nicaragüenses se pronunció cuando más de 3,000 fusiles AK-47 y cinco millones de municiones que salieron de los inventarios del Ejército de Nicaragua, en una permuta que involucró a la Policía Nacional y a la Policía de Panamá, meses atrás, terminó en manos de paramilitares colombianos.

“Lo que llamó la atención hacia Nicaragua fueron los incidentes repetidos en los cuales se dio tráfico de armas saliendo de este país, todo tipo de armas, pero más que nada AK-47 y otras armas pequeñas. Y sabemos, y muchos nicaragüenses saben, que traficantes internacionales de armas, sean legales o ilegales o criminales, ven a Nicaragua como una fuente potencial de armas”, señaló.

“Esto nos preocupa, concluimos que preocupa al pueblo y al gobierno de Nicaragua y es por eso que pareciera que Nicaragua recibe una cantidad desproporcionada de atención. Pero esa percepción es engañosa. Así que es una preocupación global, pero también tiene que ver con la realidad de estas armas”, añadió Fisk.

NO ES POR DINERO, SINO POR AMISTAD

Fisk reiteró el rechazo de su gobierno a ofrecer un trueque a cambio de la destrucción de los misiles, como lo han propuesto diversos sectores, la Iglesia Católica incluida, y considera que ese paso debe darse simplemente por amistad.

“Hemos hablado con muchos gobiernos en todo el mundo que tienen estas armas y en muchos casos otros gobiernos nos han dicho simplemente: Aquí esta nuestro inventario, si quieren venir por él y llevárselo y destruirlo es suyo. No han pedido dinero, no nos han pedido más equipo militar, han dicho: Como amigos de los Estados Unidos entendemos esta preocupación, entendemos que estas armas nos amenazan a todos, entendemos que no tienen propósito y estamos preparados para trabajar con ustedes”, comentó.

El planteamiento sobre los costos de la reconversión de un ejército organizado y armado para un conflicto propio de un mundo bipolar, hacia un ejército orientado a la globalización de las amenazas, ha sido centro de una enorme controversia nacional.

La destrucción de los misiles, en tanto activos del Estado, ha involucrado a la Asamblea Nacional, donde muchos diputados plantean que esas armas tienen un costo y que si Estados Unidos está interesado en su destrucción, algo “debe dar a cambio”, tal y como lo planteó el vicario arzobispal de Managua, monseñor Eddy Montenegro.

Pero Fisk considera que cuesta más mantener un ejército que no brinda una protección realista y efectiva contra las amenazas que hoy plantea el terrorismo y el narcotráfico.

“Sabemos que el tema de seguridad personal existe en todos los países centroamericanos. Y francamente uno no protege a la ciudadanía contra las amenazas de hoy en día con MANPADS (Sistema de misiles tierra-aire portátiles) o F-5, o ejércitos cuyo propósito principal es la represión interna. Se hace con ejércitos profesionales que han logrado la transformación o la transición a una doctrina que lidia contra el tráfico de drogas, trata de personas, otras actividades criminales internacionales incluyendo el tráfico de armas y que son las amenazas hoy en día a los ciudadanos y a los gobiernos democráticos de toda Centroamérica”, insistió.