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“Lo primordial es cambiar la cultura de producción”

  • Wilmer Fernández es un empresario del sector lácteo que desde su infancia ha estado inmerso en el negocio de la leche y el queso. Habla mucho de la necesidad de que los productores nicaragüenses aprendan de las iniciativas que se están promoviendo en otros países, lo que a la larga crearía las condiciones necesarias para acceder a nuevos mercados

Ricardo Guerrero Nicaragua [email protected]

Cuando uno habla con él no solamente lo hace con alguien que maneja a profundidad el tema del funcionamiento y regulaciones del sector lácteo sino que disfruta hablar de ello, con su característico y grueso bigote negro, su pantalón azulón y sus botas vaqueras, es la persona que asiste a todas las reuniones que el Gobierno sostiene con el sector y fue uno de los actores claves en las negociaciones comerciales del sector lácteo en el DR-Cafta, que no dejó a todos con buen sabor, pues dicen que se pudo lograr más.

Wilmer Fernández, presidente de Canislac, debate sobre el empuje que necesita el sector lácteo del país y los altos costos económicos que se tienen que pagar por mejorar la calidad en toda la cadena de producción, es ingeniero agrónomo y casado con una bióloga.

Señala que uno de sus objetivos consiste en articular a todos los productores lecheros en donde intervengan todos, tanto de la parte pública como privada. “Lo que pretendemos es que la economía nacional se levante”, señaló.

Está más que convencido de que el soporte de la economía nacional está en el sector agropecuario, y el sector lácteo, como subsector de esa cadena debe fortalecerse para desarrollar más la economía del país, señala.

Canislac, según su presidente, se proyecta como el referente nacional con roles y funciones definidos, que aglutina y representa a los agentes económicos de la cadena láctea, para incidir e interactuar con entidades públicas y privadas, así como liderar procesos y movilizar recursos para beneficio del sector lácteo.

¿Cómo inició su relación con los lecheros nacionales?

Mirá ( ríe sigilosamente) mi naturaleza como productor viene de mis antecesores. Mi padre era hijo de productor lechero y él siguió esa cultura, nada más que la encaminó a la parte doble propósito. Cuando empecé mis estudios universitarios opté por una carrera agropecuaria producto de que mis raíces eran de ese sector. Después de brindar mi servicio social al Estado allá en la década de los ochenta, porque si no brindabas tu servicio social no te daban el título. Empecé a laborar en la empresa Modesto Duarte, de Boaco, allí fui el responsable del Complejo Lechero y luego en la parte de crianza, hasta que llegué a ser vicedirector de la misma.

¿Cómo surge Canislac?

Luego de trabajar en diferentes empresas ligadas al sector lechero allá por el año de 1999 se promovió una iniciativa en Juigalpa, Chontales, lugar donde nací y donde actualmente resido, para formar una cooperativa lechera para acopiar leche y poder ofertar un volumen considerable para los demandantes de materia prima como la transnacional Parmalat y la Eskimo. Así surgió Canislac, el 7 de junio del 2001, por iniciativa de diversas entidades, con el fin de ser una instancia que represente los intereses socioeconómicos del sector lácteo nacional entre los que figuran: productores individuales pequeños, medianos y grandes; cooperativas acopiadoras, procesadoras y comercializadoras, industrias, gremios y empresas de servicios; lo que confirma su representatividad sectorial.

¿Cuál es el papel de la Cámara?

La Cámara está presente en la calidad total del producto, estamos en contacto con los actores que participan en la cadena láctea, desarrollando inteligencia de mercados para la competitividad, convirtiéndola en una práctica que guíe el análisis de planes y acciones de los asociados y competidores y demás que influyen en el mercado, ese es el papel de Canislac. Aunque siempre enfrentamos problemas.

¿Qué tipo de problemas?

Mirá, los intereses de todos los actores de la cadena lechera muchas veces son diferentes. El interés del transformador del producto no es el mismo de un productor primario y el de un comercializador, entonces aquí es donde la Cámara juega un papel importante, el cual consiste en armonizar esos diferentes intereses. Este año queremos fortalecer todos los eslabones de la cadena productiva, aunque para eso necesitamos la participación de todos, y cuando hablo de todos me refiero a los productores y el Gobierno.

¿Qué persiguen con los congresos lecheros? Sabemos que esta semana inicia el V Congreso en Managua.

Para nosotros esta es una oportunidad para que diversos actores se encuentren y compartan intereses comunes, para que juntos podamos lograr sinergia y la constitución de una agenda común que contribuya al desarrollo económico del país y en específico del sector. Además que damos a conocer los avances tecnológicos, proyectos, programas y oportunidades de explorar nuevos mercados.

¿Cuáles han sido los logros de la Cámara, si es que los percibe?

En cinco años, Canislac ha logrado el reconocimiento nacional e internacional, participando activamente en foros y negociaciones para la aprobación de políticas económicas y comerciales del sector. Mantiene relaciones con diferentes instituciones del Estado para establecer un mejor clima de negocios. Ha participado en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo (PND), en la formulación de la Estrategia Nacional de Desarrollo Rural; en la consulta para la formulación del proyecto de mejoramiento ganadero y el proyecto piloto de calidad en queso y como resultado de la incidencia en el sector público se logró ser miembro del Consejo Nacional de Producción, rectorado por el Ministerio Agropecuario y Forestal. Como una estrategia para enfrentar el Golpe de Leche y promover el consumo en la población, se gestionó el programa del vaso de leche escolar, proyecto que se ejecutó con fondos de la cooperación japonesa.

Se incidió en la construcción de más de 327 kilómetros de red eléctrica rural y la rehabilitación de 271 kilómetros de caminos rurales en apoyo a la construcción de 20 centros de acopio, en la Cuenca Lechera Boaco-Chontales y la RAAS. Además que tenemos alianzas con algunas universidades que prestan servicio a los productores.

¿Cuál fue el papel de ustedes en las negociaciones del DR-Cafta?

Considero que jugamos un papel protagónico en esas negociaciones comerciales, ya que logramos articular una propuesta de todas las Cámaras lecheras del istmo, agrupadas en Fecalac (Federación Centroamericana de Lácteos), para facilitar la negociación de los equipos gubernamentales, alcanzando mejores condiciones que otros sectores, como son: contingentes de exportación; período de desgravación de 20 años; período de gracia de 10 años; una salvaguarda especial del 30 por ciento a partir del año 11 y normas de origen favorables al sector. De igual manera en las negociaciones del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y el CA-4 con Canadá, solicitamos la exclusión en ambas vías, por no existir condiciones equitativas que permitieran el acceso real a esos mercados (subsidio a la producción y exportaciones, barreras fito y zoosanitarias, entre otras). En el Tratado de Libre Comercio con Taiwán también solicitamos exclusión o bien reconocimiento de origen, para evitar la competencia desleal. Considero que las negociaciones que realizamos protegen al sector, aunque no fue lo mejor, pero en el momento fue lo que se pudo conseguir.

Ustedes están luchando por mejorar la calidad del producto y eso está bien, pero trabajan en mejorar la calidad del producto de exportación y ¿qué pasa con la producción para el consumo interno? ¿Si la calidad se exporta, qué consumimos los nicaragüenses?

Esos son los valores que estamos promoviendo dentro de la Cámara, ofrecer a los nicaragüenses un producto terminado de calidad. Actualmente el problema radica en la producción artesanal que no lleva ningún control de calidad de la materia prima que utilizan. Por ejemplo, un productor que saca 400 litros de leche y él mismo se encarga de transformarla a él nadie lo está supervisando, ese es el problema y ese producto lo compra el intermediario que luego lo lleva a los mercados internos. Y lo que estamos pidiendo es una mayor participación de los entes que regulan. Ese es el papel de las instituciones del Estado como el Magfor y el Minsa. Aquí lo primordial es cambiar la cultura de producción.

¿Cómo se encuentra el sector lácteo en estos momentos?

El desarrollo del sector lácteo en los últimos cinco años ha sido exitoso, hemos logrado una posición beneficiosa para el país por el incremento de procesadores, industriales y exportadores que han alcanzado excelentes precios y nuevos mercados.

La producción de leche ha experimentado un crecimiento dinámico en los últimos años, unido a un crecimiento en las exportaciones. Sin embargo, el sector aún se desarrolla bajo condiciones adversas que deben ser superadas, requiriendo de un fuerte empuje y para eso necesitamos buenos caminos, electrificación y comunicación, que son herramientas básicas para establecer un clima de negocios que favorezca al sector. Evidentemente la agenda del sector lácteo es extensa y con innumerables retos que podrán ser alcanzados si los agentes económicos involucrados se apropian de un plan coherente y equitativo para desarrollar una capacidad competitiva.

AMANTE DE LOS CABALLOS DE RAZA Y DEL HIPISMO

El presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), Wilmer Fernández, tiene una pasión por los caballos de raza, que lo ha llevado a participar, cada fin de semana, en los diferentes desfiles hípicos que se desarrollan en el país.

“Me he dedicado a montar caballos desde pequeño, recuerdo que desde que tenía dos años he sentido una gran pasión por los caballos y desde esa edad no he dejado de montar, esa pasión me ha llevado a participar en todos los desfiles hípicos que se realizan en el país”, indicó.

En su inventario patrimonial, además de sus tres fincas lecheras, posee nueve caballos de raza ibérica, los que utiliza sólo él y su hija Eyleen Willmary quien al igual que su padre monta desde los dos años y no se pierde un solo evento hípico. Fernández, además de su pasión por los caballos, también gusta de las corridas de toro.

La política comercial de Canislac

En relación a la política comercial, Wilmer Fernández, presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), asegura que es una constante actividad.

Señala que en el 2002 lograron el aumento de los niveles arancelarios aplicados para la leche en polvo, “estas importaciones atentaban contra el pequeño productor lechero”. Esta medida dio como resultado la reducción de importaciones de leche en polvo, pasando de 8,224 toneladas en 1998 que significaban el 53 por ciento del volumen total de las importaciones de lácteos y el 48 por ciento del valor de las mismas, logrando reducirlas a 2,000 toneladas en el 2004.

“En el 2003 logramos el incremento de aranceles en la crema de leche, mantequilla, queso fundido, mozzarella y helados, pasando del 15 por ciento al 40 por ciento, lo que ha permitido tener una mayor protección frente a cualquier apertura comercial”, indicó.

En el marco de la Unión Aduanera Centroamericana han presentado propuestas de homologación arancelaria, normas y procesos.

La defensa y fortalecimiento del sector lácteo es una de las razones de ser de la Cámara, invirtiendo tiempo, recursos económicos y humanos, para crear y consolidar las condiciones necesarias para un clima de negocio favorable al sector y lograr la participación activa de todos los actores involucrados. “También promovemos asesoría internacional con lo que contribuimos al desarrollo de nuestros asociados”, indicó Fernández.

Otro de los servicios en política comercial que ofrece Canislac, según su presidente, es que brindan información especializada a organismos internacionales y nacionales.

Fernández se siente orgulloso por los avances que está teniendo la Cámara en los últimos años, “hemos firmado convenios con la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), el Instituto Nicaragüense de la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme), la Universidad Nacional Agraria (UNA) y Lafise Agropecuaria”.

Producto de estos convenios, Agropecuaria Lafise y Canislac establecieron un acuerdo para exportación de queso al mercado mexicano.

Canislac es miembro activo de la Federación Centroamericana de Lácteos (Fecalac), formando parte del consejo directivo. Este vínculo ha contribuido en la negociación de alternativas para superar obstáculos en el flujo comercial, evitando mayores conflictos, como por ejemplo, los casos entre El Salvador y Nicaragua con la importación de queso nicaragüense y entre Costa Rica y Nicaragua con la leche UHT.

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