negocio online

Urea: mitos en la producción agrícola

Urea, en griego oúpov significa orina. La urea es un compuesto químico cuyo principal elemento es el nitrógeno. El nitrógeno es un gas inerte, no metal, incoloro, inodoro e insípido que constituye aproximadamente las cuatro quintas partes del aire atmosférico, pese a ello, no interviene en los procesos de combustión y de respiración. En el […]

Urea: mitos en la producción agrícola

Urea, en griego oúpov significa orina. La urea es un compuesto químico cuyo principal elemento es el nitrógeno. El nitrógeno es un gas inerte, no metal, incoloro, inodoro e insípido que constituye aproximadamente las cuatro quintas partes del aire atmosférico, pese a ello, no interviene en los procesos de combustión y de respiración. En el agua y los suelos el nitrógeno puede ser encontrado en forma de nitratos y nitritos.

Pese a su gran abundancia en la atmósfera, si el nitrógeno no es fijado, de poco le sirve a las plantas y a los animales, ya que éstos son incapaces de fijarlo y aprovecharlo. Por suerte existen muchos microorganismos con capacidad de fijarlo y transformarlo para ser asimilado por plantas y animales. El proceso de fijación consiste en combinar el nitrógeno atmosférico con hidrógeno para formar amoniaco. El amoniaco es esencial para muchos procesos biológicos y se emplea con posterioridad en la fabricación de fertilizantes y ácido nítrico.

Dada la importancia del nitrógeno para la nutrición de las plantas y por su misma “incapacidad” de fijarlos; las grandes corporaciones industriales se han dedicado por muchos años (a partir de la famosa revolución verde) a fabricar, distribuir y comercializar a gran escala, la urea; con la justificación de éste ayuda a obtener más y mejores cosechas.

Para conocer y reflexionar un poco sobre este tema, compartimos la opinión de Jairo Restrepo Rivera, ingeniero agrónomo, reconocido en América Latina por su trabajo con la producción orgánica a través de la entrevista que Simas realizó aprovechando su visita a Nicaragua.

¿Se justifica la distribución de la urea en el mundo?

“Analicemos el siguiente caso: si la industria trabajara en la producción de urea las 24 horas del día, los 365 días a la semana y suponiendo que ésta es aprovechada en un ciento por ciento por el cultivo —cosa que sólo se aprovecha en un 50 por ciento—; la industria no podría abastecer las demandas de nitrógeno a nivel mundial para la producción de alimentos. Por lo tanto, no es la urea la responsable de producir alimentos para la población”.

“La urea es un mito; es una necesidad creada por la industria para sintetizar petróleo, venderlo y generar ganancia y dependencia”.

“El éxito de la industria se fundamenta en interpretar los conocimientos dejados por algunos estudiosos de la nutrición de plantas. Por ejemplo, algunos estudiosos aseguran que los elementos que parecen en mayor cantidad en una planta son el nitrógeno, el fósforo y potasio; acompañados de otros elementos catalogados como micros y macros elementos; que en la realidad son micros y macros nutrientes. Sin embargo, ellos nunca dijeron que estos nutrientes eran los más importantes”.

“Sin embargo, no existe fisiología y bioquímica de plantas, donde digan que éstas necesitan una concentración de nitrógeno al 46 por ciento, como es la urea. “Por ejemplo, las formulaciones de nitrógeno, fósforo y potasio (NPK), que se distribuyen a nivel mundial, no están en función de la nutrición de las plantas y de la estructura y textura de los suelos”. No es lo mismo aplicar NPK a un suelo arcilloso que a un suelo arenoso”.

“La industria lo que necesita es hacer mitos y provocar asombros en la mayoría de los técnicos que no tienen conocimientos, sólo aplican las formulaciones tecnológicas. A la industria la interesa erosionar los conocimientos en cuanto a nutrición y fertilización de plantas”.

¿Qué es lo fundamental que debemos saber sobre nutrición vegetal?

“Existen tres conceptos innovadores que gobierna la nutrición de las plantas: la presencia, constancia y diversificación de los nutrientes. Si se cumplen estos tres conceptos se producen plantas más sanas y resistentes a las enfermedades. La planta no necesita grandes cantidades de nutrientes, necesita su presencia y diversidad. Pero claro, a la industria no le interesa vender trazos de nutrientes, jamás se haría rica vendiendo trazos”.

“Un ejemplo sencillo. El 80 por ciento de una planta es agua, te quedan 20 por ciento de materia seca y de este 20 por ciento, el 80 por ciento y 90 por ciento de la materia seca se forma en función de cuatro elementos: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, los cuales son tomados gracias a los transformadores; esto quiere decir que nos debe interesar discutir en base al 2 ó 1 por ciento de materia seca. Entonces, estamos hablando que la mayoría de los nutrientes que conforman las plantas, la naturaleza los cede gratis. Por ello la industria y los agrónomos discuten en base al 20 por ciento de la materia seca, del cual gran parte de ellos está cubierto”.

¿Si no tengo urea cómo puedo aportar nitrógeno al suelo para nutrir a las plantas?

“A los ingenieros la universidad no les enseñó la producción de nitrógeno a partir de la microbiología del suelo. La microbiología del suelo muere en segundos y por lo tanto en segundos tenés proteínas que en gran parte es nitrógeno. Lo que hay que hacer es tener una constante nutrición microbiología a partir de la incorporación de materia orgánica, la cual las plantas las aprovecha a diario. Yo les pregunto a los agrónomos, ¿cuál es la planta que no come diario nitrógeno? …todos los días las plantas comen nitrógeno, entonces, por qué darle nitrógeno de vez en cuando; lo que provocan con eso es un impacto negativo y un desequilibrio nutricional en las plantas.

“Incorporando abonos orgánicos, plantas de cobertura e incorporando microbiología hay presencia de nitrógeno para las plantas. Si llueve hay nitrógeno para las plantas.

“Esta es una de las propuestas de la agricultura orgánica, para obtener plantas sanas hay que fortalecer la presencia, constancia y diversificación de los nutrientes en el suelo”.

Información adicional tomada del Internet: http://usnaturae.8m.com/Articulos/FijN/introduccion.html#p1

De la cantidad total de nitrógeno molecular fijada cada año (unos 200 millones de Tm), el 69.5 por ciento corresponde a la fijación biológica y un 15 por ciento es fijado por el hombre para convertirlo en abonos. Para fijar los 40 millones de Tm de fertilizantes que cada año son arrojados a los campos, se requiere un empleo masivo de combustibles fósiles (el equivalente a unos 300 millones de barriles de petróleo).

El encarecimiento de estos combustibles, así como la contaminación medio ambiental que produce la aplicación masiva de los fertilizantes nitrogenados, han dirigido la investigación agronómica a la mejora del proceso de fijación biológica del nitrógeno atmosférico.

Responsable del Área de Fortalecimiento de Capacidades de Simas

relaciones clientes