En paro cuadrillas que sirven a Gas Natural

Ramón H. Potosme

La última colilla de pago fue de mil córdobas para Jairo Baltodano y según él, a otros trabajadores les salió menos, pese a que el salario mensual que le paga la empresa es supuestamente de 3,700 córdobas. Esta es una de las decenas de razones por las cuales trabajadores de la empresa Unión Eléctrica S.A. (UESA) y Cobra sostienen una huelga en demanda de mejores condiciones laborales.

Ambas empresas ofrecen el servicio de reparaciones e instalaciones eléctricas a la distribuidora de energía Gas Natural. Nueve trabajadores de UESA fueron despedidos, entre ellos tres miembros del sindicato de esa empresa, según reveló Junior Martínez, de la Comisaría de la Mujer de la organización sindical. Pero tras negociaciones la tarde de ayer fueron reinsertados y la huelga se suspendió, dejando las demás demandas para un segunda ronda de negociaciones.

Mientras, en la empresa Cobra, 350 trabajadores demandaban el pago de acuerdo con lo estipulado en sus contratos, horas extras y no exagerar con la carga laboral.

Ronald Piura, secretario general del sindicato Resistencia Laboral de la empresa Cobra, ya tiene una demanda ante el Ministerio del Trabajo. También señaló que parte de las probables represalias sean porque recién crearon un sindicato tras años de resistir maltrato.

Intentamos hablar con la gerencia de ambas empresas, pero en UESA dijeron que no atenderían, mientras en Cobra se esperó al gerente, pero no llegó a la empresa y ningún otro empleado quiso declarar. “Vamos a pedir una revisión de planilla porque ya se nos quitó el miedo, porque nos tenían oprimidos”, dijo Danilo Vanegas, encargado de finanzas del sindicato. También demandan un pago superior a 100 córdobas por día que aseguran les pagan por el uso de sus vehículos.

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