Wilder Pérez R. y Josué Bravo

Un indígena costarricense denunció a su país por supuestos daños a su patrimonio arqueológico y su alimentación, al construir una carretera junto al río San Juan de Nicaragua.

Jeffrey Lacayo Blanco, de la comunidad indígena Maleku-Guatuso, que habita en el noreste de Costa Rica, hizo una denuncia verbal contra el Gobierno de este país ante la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), y prometió hacerla de forma oficial el próximo lunes.

“El Gobierno ha declarado que no hay impacto arqueológico en la construcción de esa carretera, pero se han encontrado piezas indígenas, pero el Museo Nacional de Costa Rica está encubriendo todo, dice que no hay nada”, señaló Lacayo en Managua, sede oficial de la CCJ.

Además, la sedimentación provocó que la pesca en los ríos cercanos se alejara casi 100 kilómetros.

“Para desgracia de los que sentimos ese amor por la naturaleza, el Gobierno de Costa Rica la está degradando… ese camino se hizo para los piñeros que nos han hundido en la pobreza, destruido nuestra riqueza y dejado sin comer, mi pueblo llora en un país que es bien visto por su fama de ecológico y de paz, pero la verdadera guerra es la que le hace a la naturaleza”, aseguró el ciudadano costarricense, que representa a 700 personas.

Alrededor de 30 embajadores acreditados en Costa Rica, excepto el de Nicaragua, viajaron con delegados de la Cancillería y el Ministerio de Seguridad, para conocer la carretera que genera daños ambientales al bordear el río San Juan.

Con ello la Cancillería intenta demostrar que la vía de 160 kilómetros no genera los daños ambientales al San Juan, cuyos efectos provocaron una demanda ante la CCJ y otra ante Corte Internacional de Justicia.

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