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A sujetar punta

El Real Madrid visita La Rosaleda en un choque en el que los de Carlo Ancelotti quieren extender la mejor de sus rachas para mantenerse como líderes sólidos de Primera, ante un Málaga dirigido por un exmadridista, Bernd Schuster, quien quiere dar la sorpresa para huir aún más de la zona de descenso.

A sujetar punta

 

 

 

El Real Madrid visita La Rosaleda en un choque en el que los de Carlo Ancelotti quieren extender la mejor de sus rachas para mantenerse como líderes sólidos de Primera, ante un Málaga dirigido por un exmadridista, Bernd Schuster, quien quiere dar la sorpresa para huir aún más de la zona de descenso.

 

El Málaga, tras su último triunfo ante Osasuna en El Sadar (0-2), pretende confirmar su mejoría de los últimos partidos, consciente de que atraviesa una situación crítica y complicada al estar a tres puntos del descenso, aunque también sabe que será muy difícil por lo que se juega el Real Madrid.

 

A pesar de que los blanquiazules llevan tres jornadas sin perder, con dos empates seguidos y la victoria a domicilio ante Osasuna, el técnico alemán sigue muy cuestionado por la grada de La Rosaleda, si bien el partido ganado en El Sadar ha mitigado algo el ambiente enrarecido que se vive en Málaga por la situación del equipo.

 

Además, llega el Real Madrid, que siempre ganó o empató en un feudo que se le da muy bien, a excepción de la pasada temporada, cuando perdió por 3-2 en el que fue el primer triunfo del Málaga con su nueva denominación frente a los madridistas en La Rosaleda, en el inicio del fin de la era Mourinho.

 

Aparte del brasileño Wellington, lesionado, Schuster tiene las bajas por sanción del defensa Jesús Gámez y del medio Sergi Darder, y por motivos técnicos ha dejado al delantero argentino Ezequiel Rescaldani fuera de la lista.

 

Mientras, el Real Madrid quiere extender en La Rosaleda su gran momento y mantener distancia con Atlético de Madrid (tres puntos) y Barcelona (cuatro), antes de afrontar una cita clave en la lucha por la Liga, el clásico español, que puede dejar la pelea en cosa de dos.

 

Será singular el partido, especialmente para un jugador: Isco Alarcón. Regresa el hijo pródigo a su casa para enfrentarse como titular al equipo de su corazón. Será el elegido para sustituir al argentino Di María, quien se auto descartó para la titularidad por el peligro de recibir una cartulina amarilla que le impida jugar frente al Barcelona.

 

Isco vuelve a dar muestras de su calidad, cerca de recuperar su nivel y pidiendo paso en una posición en la que Ancelotti le ha pedido más sacrificio en el centro del campo.

 

 

 

 

 

 

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