El anuncio de especialización de sicarios costarricenses por parte de grupos criminales en México representa un peligro e implica una amenaza a la seguridad nacional para el resto de países de la región, refiere Roberto Orozco, consultor independiente en temas de seguridad y crimen organizado.

Recordó Orozco que “los sicarios en México, en su mayoría, tienen experiencia militar y policial. Son exagentes que han sido entrenados en técnicas de vigilancia, recopilación de información, tácticas de intervención, seguimiento, etc”.

El Diario La Nación.com publicó el lunes que, según el fiscal de ese país, Jorge Chavarría, los sicarios costarricenses viajan a México para aprender a usar armas pesadas, como la AK-47, o bien, para perfeccionar su puntería.

Orozco, por su parte, mencionó que los sicarios en México “conocen cómo trabajan los órganos de seguridad y lo más riesgoso es que conocen a elementos activos dentro de estas instituciones, a través de los cuales adquieren información valiosa”.

El ahora magistrado Roberto Petray señaló que él tiene conocimiento de que muchos de los sicarios utilizados en Costa Rica por el narcotráfico “son nicas costarricenses”, que los utilizan para el tráfico de droga, para lo cual los están entrenando “fuertemente”.

“Esto para nosotros es peligroso”, dijo Petray, quien apuntó que profundiza en esta información.

VÍNCULOS CON NARCOS

El fiscal costarricense Jorge Chavarría refirió que “allá los entrenan para que sepan vigilar a sus víctimas. Les dicen cómo deben hacer ese trabajo de Inteligencia”.

Chavarría explicó que algunos de los sicarios que han detenido (no brindó cantidad) registran visitas a ese país y, con la colaboración de la Policía mexicana, lograron establecer el vínculo entre los ticos y algunas bandas criminales mexicanas.