Panificación, madera-mueble, hortalizas y cuero-calzado son los sectores que el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) priorizará ante el Gobierno para definir estrategias ante la entrada de productos estadounidenses por la desgravación.

Estos cuatro sectores tienen la prioridad puesto que sus contrapartes norteamericanos ya tienen el beneficio de cero arancel para introducir productos a Nicaragua, que se suma a una cuota ilimitada. “Tenemos segmentados cuáles son los de corto plazo, los de mediano plazo y los de largo plazo”, afirma el presidente del Cosep, José Adán Aguerri.

Y agrega que “de corto plazo estos son estos cuatro sectores fundamentalmente los que serían expuestos ante el Cafta. Con cada uno de ellos se han hecho trabajos para entender su realidad y ver qué se puede hacer ante esta nueva circunstancia”.

Según Aguerri, las comisiones técnicas de estos sectores han hecho reportes y el paso a seguir es una “reunión política donde se nos va a presentar el trabajo técnico”, sin embargo al consultar sobre la fecha para este encuentro, indicó que no está definido.

SIN PREOCUPACIONES

En el caso de madera-mueble, los artesanos locales no tienen preocupaciones por la entrada de productos de su ramo elaborados en Estados Unidos, puesto que consideran que estos captan distintos segmentos, aseguró el presidente del Gabinete Departamental de Madera-Mueble de Masaya, José Ignacio Balladares.

“El mueble estadounidense viene para un sector selectivo de la sociedad, digamos que un sector pudiente y nosotros, en el sector madera-mueble (nacional), trabajamos para sectores populares. Entonces ese mueble estadounidense no tiene mayor impacto (para nosotros)”, refirió Balladares.

Sin embargo, si en el futuro se aumentara la competencia con este sector hay tareas que se podrían realizar, indica quien fuera negociador del DR-Cafta, Álvaro Porta.

“Se ha planteado la necesidad de crear un banco de diseños, un pool de buenos diseños, se necesita apoyo para lograr un diseño óptimo para el mercado mundial, no podemos hacerlo por separado, vamos todos juntos en ese esfuerzo, busquemos ayuda de calidad mundial”, sostiene Porta, quien considera que igualmente se debe contar con un banco de materia prima, para lograr tener en el momento preciso la madera y los accesorios que demanda el mercado.

Por su parte, la Cámara de Cuero Calzado y Afines no siente temor ante el ingreso de calzado americano sin impuestos.

Esa organización, junto con el Ministerio de Fomento Industria y Comercio, realizaron un estudio de campo a finales del año pasado para obtener insumos desde los agremiados a nivel nacional, informó Alejandro Delgado, dirigente de esta cámara.

“Lo que nos comunicaban nuestros colegas a nivel nacional, no solo nuestros agremiados, es que no miraban ninguna amenaza debido a que Estados Unidos no es productor de zapatos, pero sí miraban una amenaza, aunque está prohibido, en la importación de zapatos usados”, dijo Delgado.

La solicitud que este sector ha extendido al Gobierno es que se incentive y mantenga la compra del sector público. “Antes no nos compraban, ahora sí. Ya le estamos vendiendo el paquete escolar al Ministerio de Educación y estamos trabajando con otros ministerios”, refirió.

PAN SÍ SIENTE DESVENTAJAS

El sector de la panificación sí siente estar en desventaja ante el producto gringo, aunque sus precios no compitan, asegura el representante de la Cámara Nicaragüense del Pan (Canipan), Juan Pablo Estrada.

“La competencia es que en Estados Unidos el costo de la energía es más barata, otra es que son grandes industrias y ellos minimizan mucha mano de obra por la alta tecnología. La ventaja es que un producto estadounidense es un producto caro por el tipo de empaque, por la distancia, es para un segmento para clase media alta y el 90 por ciento de nuestra industria panificadora es para pobre, es decir el pan del barrio, el pan rural”, señaló.

Lo que demanda este sector para aumentar su competitividad es que sus materias primas estén exentas y no pasar por trámites engorrosos que afecten su producción.

“Necesitamos que si alguien quiere introducir un equipo para panadería que no tengamos que hacer tanto trámite para importarlo. Si hay libre arancel para los panes estadounidenses, entonces nosotros también pedimos que nuestras materias primas queden exentas, no exoneradas pues eso nos hace estar sujetos a una serie de reglamentaciones que no existe en la ley”, refirió Estrada.

AFECTADAS POR CLIMA

Hortalizas es uno de los sectores más vulnerables que demanda mucho apoyo a nivel gubernamental, considera la especialista en comercio internacional Sonia Somarriba.

“Por la afectación que tiene frente al cambio climático, de donde se acentúan problemas de plagas y enfermedades y la demanda de semillas mejoradas, de recursos de inversión para agricultura protegida y manejo integrado de cultivos, entre otros”, explica Somarriba.

La especialista señala que estos factores han provocado que sectores como tomates, cebollas, chiltomas, zanahorias, papas y repollos, entre otros, tengan serias dificultades para una producción sostenible y rentable.