Niño de tres años murió quemado por proteger a su hermanita

El niño Jordan Obando Soto, de tres años, murió protegiendo de las llamas a su hermana Alessandra, de un año, quien la madrugada de hoy jueves se rindió ante la muerte en el hospital Antonio Lenín Fonseca.

» Él (Jordan) abrazó a su hermanita (Alessandra) para protegerla de las llamas. Él quiso salvar a su hermanita «, expresó Marvin Obando al pie de la tumba donde hoy al mediodía recibieron cristiana sepultura los dos niños.

Las palabras del atribulado padre que arrancó varias láminas del zinc para entrar a la casa donde sus niños estaban atrapados por las llamas fueron seguidas por un aplauso de las decenas de personas que acompañaron el funeral.

«Ella ( Alesandra) sobrevivió hasta la 1 y 40 minutos de la madrugada porque su hermanito la protegió (de las llamas) con su cuerpo hasta donde pudo», agregó el papá  de los dos niños. El señor también sufrió quemaduras en el rostro cuando ingresó por el techo para tratar de sacar a sus hijos.

Los niños que fallecieron calcinados fueron sepultados en el Cementerio General.

El niño de tres años murió al anochecer del miércoles y la niña la madrugada de hoy jueves con quemaduras de tercer grado en 98% del cuerpo.

La tragedia ha consternado a los habitantes del barrio Frixione (ahora conocido como Julio Buitrago), quienes asistieron de manera masiva a la vela y el funeral.

Explotó una tablet

Aunque hasta el mediodía de hoy la Dirección General de  Bomberos no daba a conocer la causa del incendió donde perecieron los dos hermanitos se presume que el siniestro fue causado por un cortocircuito.

Familiares y vecinos de los niños, relataron que mientras la niña dormía en la cama, su hermanito se acercó a un tomacorriente para conectar una tablet, la que explotó.

Las llamas de inmediato se propagaron por toda la casa, impidiendo que Marvin Obando, padre de los niños pudiera ingresar a la vivienda, explicó una vecina que ayudó a apagar el fuego lanzando agua con baldes.

Al momento de la explosión, Marvin Obando estaba en la parte externa de la casa contestando una llamada telefónica; mientras que la mamá de los niños  estaba en su puesto de trabajo.

Texto y fotos Ernesto García

Deja un comentario