Universitaria violada por su padre rompe el silencio

Una charla sobre violencia de género;  donde varias víctimas brindaron su testimonio, fue determinante para que una joven universitaria denunciara que su padre la agredió de manera sexual entre los años 2007 y 2009.

Así lo dice la acusación que por violación agravada presentó el Ministerio Público contra M.M.A.H, de 44 años.

En el extenso escrito acusatorio, la Fiscalía señala que  las agresiones contra la víctima iniciaron en el año 2007 en una fecha no especificada cuando la víctima tenía nueve años y el acusado 35.

Los ataques a la libertad sexual de la víctima que comenzaron con tocamientos en piernas y glúteos para incurrir en el delito sexual y que desembocó en la violación a la entonces niña en tres fechas distintas en el año 2009, cuando la víctima tenía 11 años.

Los hechos

En la extensa acusación se señala que los abusos sexuales y las violaciones tuvieron como escenario la casa que habitaba la familia en un barrio del Distrito VI de Managua.

Para abusar de su hija,  el sujeto que ahora tiene 44 años aprovechaba que su  exesposa y madre de la menor por razones de trabajo debía dormir fuera de Managua tres veces a la semana, refiere el documento acusatorio.

Cada vez que la mamá de la joven víctima se ausentaba del hogar por la razón antes expuesta; M.M.A.H exigía a la víctima y al hermanito de esta ( quien también es su hijo) que se acostaran con él en la misma cama, según la acusación fiscal.

Fue así que para el  2007 M.M.A.H comenzó a abusar de su hija y dos años más  tarde ( 2009)  la violó tres veces en distintas fechas, asegura el órgano acusador.

Entre diciembre del 2009 y marzo del 2010, el acusado continuó con los abusos sexuales tocando los glúteos de su hija cada vez que su esposa estaba fuera de casa.

El calvario para la joven universitaria terminó de manera circunstancial cuando su mamá y su padre ( el acusado) discuten por otras razones y ponen fin a su relación de pareja.

En la acusación se detalla que la mamá de la joven se enteró de lo sucedido hasta junio del 2009; porque al regresar del trabajo encontró a su hija llorando.

Por los hechos antes narrados el hombre de 44 años deberá esperar juicio en la cárcel para una fecha que determinará el juez sentenciador.

Así lo determinó este jueves el juez Décimo Distrito Penal de Audiencia de la capital, Celso Urbina.

Este caso se tramita en un juzgado común y no en una judicatura especializada en Violencia contra la Mujer; porque los hechos acusados sucedieron antes que entrara en vigencia la Ley 779 o Ley de Violencia contra la Mujer.

Texto y fotografia Ernesto García.

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