Crisis en Nicaragua condiciona la economía de pequeños negocios en Catarina y San Juan de Oriente

Catarina y San Juan de Oriente resienten el impacto de la crisis sociopolítica de Nicaragua que ha provocado que cada vez menos turistas visiten estos municipios del departamento de Masaya, reconocidos por su mirador y sus artesanías.

El señor Roberto Potosme, de 50 años, lleva más 40 años dedicándose a la elaboración de artesanía precolombina y de creación libre. Tras el inicio de la crisis, su negocio se vio afectado por la ausencia de turistas en el municipio de San Juan de Oriente, conocido por ser la cuna del arte precolombino.

Para Potosme, el 2018 fue un año terrible para negocios como el suyo, porque con las instalaciones de los tranques su actividad económica se vio afectada por la falta de turistas, pero 2019 significó un cambio leve en el retorno de su negocio familiar, por lo que este año tiene la esperanza de poder recuperarse, tras las recientes llegadas de camiones cargados con turistas al municipio de los artesanos.

Artesanias Daysi, uno de los negocios de San Juan de Oriente en Masaya. Foto Daniel Santos Matute/Diario libre.digital

Aunque la crisis ha afectado su negocio, asegura que ha hecho lo posible por no aumentar el precio de sus productos, porque eso significaría aún más pérdidas. No obstante, reconoce que las pinturas, materia prima para elaborar sus artesanías, han experimentado un considerable aumento de precio. Por ejemplo, el carbonato de manganeso, producto que es traído de los Estados Unidos, pasó de 40 a casi 80 dólares la libra.

Preocupación en San Juan de Oriente

Don Roberto calcula que la crisis solo ha afectado el 5% de sus ganancias, en parte por las exportaciones indirectas que realiza al extranjero a través de intermediarios y una vez al año, exporta directamente a Finlandia.
El panorama de la situación del turismo en San Juan de Oriente, para Moisés Salazar, de 30 años es un poco más preocupante tras el cierre de algunos negocios dedicados a la artesanía

“Después de haber alrededor unos 20 o 25 negocios ahora estamos existiendo máximo 10”, dijo.

En Artesanías Doña Daysi, este joven ha dedicado toda su vida al negocio de su familia, quien producto de la inflación se vio obligada a despedir a sus trabajadores, de 15 que eran antes de la crisis, se redujeron a 6.

Los precios de sus productos oscilan entre los 30 y 1500 córdobas y sus principales clientes antes eran los turistas extranjeros, pero también, según afirman, han tenido buena demanda en el mercado nacional.

Salazar lamenta el alto costo en las materias primas que son usadas en la fabricación de su producto, principalmente de la leña, que subió de 7 a 10 córdobas por raja.

El señor Roberto Potosme posa junto a sus piezas de arte precolombino. Daniel Santos Matute\Diarioi Libre.digital

Según explicó, el proceso de la elaboración de artesanía requiere de 35 a 120 rajas de leñas, según la cantidad de piezas a hornear. A esto se le suma el precio de la pintura y el barro que pasa un largo proceso para poder fabricar las piezas.

Pese a todo esto, el joven afirma que hacen todo lo posible por mantener los mismos precios y que las ganancias no son como “antes”.

Catarina

La calle que va de la iglesia católica al Centro Turístico de El Mirador, en Catarina, dista mucho de ser populosa.

En un recorrido que realizó Diario Libre.digital se pudo comprobar que la afluencia de turistas era mucho menos si se compara con años anteriores.

En el mirador se puede observar la Laguna de Apoyo, que se originó hace más de 20 mil años producto de una explosión volcánica que dejó un cráter superior a los 300 kilómetros de profundidad y 6 metros de diámetro.

Para algunos comerciantes y turistas, la poca presencia de turistas no es sinónimo de alarma, porque “hay días buenos y días malos”, sin embargo, mencionaron que los fines de semana mejoran las ventas.

El joven José Ismael López Nicaragua, quien labora como vendedor en uno de los jardines, afirmó que la falta de turistas ha afectado al sector en al menos un 50%.

En los viveros y jardines se encuentra una variedad de plantas ornamentales y frutales. Daniel Santos Matute/Diario Libre.digital

El jardín para el que labora también ha tenido que reducir a su personal para poder seguir operando, de ocho vendedores pasaron a cinco. López explica que el golpe de la crisis ha sido muy duro, porque no perciben las mismas ganancias por la venta de plantas ornamentales y frutales.

Carlos Adán Cano Nicaragua es dueño del Vivero Siempre Verde, un negocio que según explica fue uno de los primeros de Catarina y cuenta con 40 años de historia.

Según ha escuchado de boca de sus clientes, la poca afluencia de turistas en la localidad se debe a la inseguridad que impera en el país, pues antes, según dice, los clientes se iban más noche, pero ahora las actividades concluyen temprano. Los turistas nacionales son los principales compradores en su negocio, porque la aduana no se la deja pasar a los extranjeros, detalló.

Cano afirmó que se ajustan para poder mantener el negocio en el que solo están involucrados él, su esposa y sus hijos. Mantiene los precios de sus productos, pero lamenta que las ventas no son como antes, porque buena parte de los turistas nacionales no compran y visitan Catarina únicamente por recreación.

Vivero Siempre Verde, es uno de los negocios que siente el impacto de la falta de turistas. Daniel Santos Matute/Diario Libre.digital.

Según un estudio de Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social sobre el estado de las Pymes en Nicaragua, publicado en diciembre del año pasado 1, 255, 566 personas visitaron el país en 2018, lo que significó 29.7% menos en relación al año anterior, de acuerdo a cifras oficiales .

La inestabilidad sociopolítica y la inseguridad son los principales factores que han impactado en los negocios turísticos. Este estudio se realizó entre octubre y noviembre de 2019 entre 350 dueños de negocios.

Texto y fotografias: Daniel Santos Matute

Deja un comentario