Cantante autoconvocada de Chinandega sigue en la lucha desde el exilio y anhela volver a abrazar a su hijo

Texto por Noel Amílcar Gallegos

De cantante de música tropical y conductora de un programa de radio en su natal Chinandega, Fátima Guevara pasó a vivir en un país ajeno bajo el estatus de exiliada, por haberse sumado a la lucha contra los atropellos y asesinatos del Gobierno de Daniel Ortega contra muchos de sus amigos universitarios.

Dar un paso hacia el movimiento autoconvocado significó para Guevara perder su trabajo, ganarse el repudio de muchas amistades, poner su vida en peligro y lo más doloroso de todo: alejarse de su pequeño hijo, a quien no ve desde hace más de un año

En conversación con Diairio Libre. digital, esta joven de carácter afable asegura que siempre fue apolítica, pero al ver lo acontecido desde el 18 de abril de 2018 comenzó a sumarse a las protesta contra las reformas gubernamentales al Seguro Social.

“En una calle de Chinandega, mientras hacía un Facebook Live durante una marcha, nos cayó la Policía (Orteguista) y la Juventud Sandinista (JS), ahí fue la primera vez que supe lo que era la represión”, compartió Guevara.

Intento de abuso

Su compromiso con la lucha la llevó hasta Managua, donde estuvo apoyando al movimiento estudiantil, lo que le permitió conocer a muchos líderes universitario y los peligros por su férrea posición antigubernamental iban creciendo.

“Una vez estando en León, mientras me mantenía en una casan resguardada, pasé uno de los episodios más traumático de mi vida. Fue una noche mientras me encontraba sola, descansando, cuando de pronto entró un hombre con intenciones de abusar de mí, y como pude logré defenderme, gracias a Dios logré salir ilesa. Yo sospecho que quien intentó violarme fue un miembro de la JS”, agrega Guevara.

Inspiración en la trinchera

Las diferentes situaciones hostiles que vivió en las protestas antigubernamentales no le quitaron la inspiración musical, al punto que escribió una canción a favor de la lucha azul y blanco, llamada “Nicaragua, libre por gracias de Dios”.

autoconvocada, chinandega, exilio nicaragua,
Fátima Guevara pasó a vivir en un país ajeno bajo el estatus de exiliada. Fotografía Cortesía.

“Estar atrinchera en la UNAN fue nuevo para mí. Ahí conocí a Harvin Lesage, un expreso político, quien también cantaba. Él me inspiró para la letra de mi canción. Un productor de Chinandega me mandó la pista musical y yo le puse la letra en donde expreso todo lo que sentía. Los borradores de la canción fueron mejorando. Cuando grabé esa canción sentí que me liberé de todo lo que venía cargando, fue un gran desahogo y es el tema que me identifica como exatrincherada y como autoconvocada”, añade la artista.

Amenazas contra su hijo

En muchas ocasiones recibió amenazas de que a su hijo le podía pasar algo. Los asedios y amenazas eran una constante. Esto la obligó a resguardarse en diferentes partes del país, sin poder ver a su niño. La situación se tornó más aguda.

autoconvocados, nicaragua, exiliados,
Su compromiso con la lucha la llevó hasta Managua, donde estuvo apoyando al movimiento estudiantil. Fotografía cortesía.

Relata que, incluso, en el medio oficialista El 19 Digital habían publicado una nota en donde señalaban que ella y el artista musical Erikc Nicoya habían participado en el apuñalamiento de un agente policial.

Guevara valoró que toda esa campaña de desprestigio la ubicaba como un blanco fácil para justificar cualquier atentado contra su vida. Luego las amenazas de muerte de los fanáticos orteguistas se intensificaron, lo que la obligó a exiliarse en Costa Rica.

Las peripecias del exilio

Si bien, estando en Costa Rica se siente más segura por no estar directamente en las garras de los fanáticos orteguistas, esta joven artista confiesa a Diario Libre. digital que ha pasado carencias en suelo tico.

“En el exilio la situación no es mejor, principalmente en el aspecto de la salud, porque ya me enfermé y es difícil que te atiendan en este sistema, y una de las partes más duras para mí es no poder ver a mi hijo, mucho menos estar cerca de él (expresa con mucho sentimiento). Aquí paso muchas carencias, porque es difícil obtener ingresos porque tenés que pagar alquiler de casa, la comida es cara, si no tenés vas a dormir a la calle o al parque La Merced (de San José, Costa Rica). He pasado mucha xenofobia por ser nicaragüense y eso me ha marcado mucho”, confesó.

Asimismo, asegura que el exilio le ha servido para ser más sensible, porque en Nicaragua tenía muchas cosas que no valoraba y que ahora le hacen falta.

autoconvocado, nicaragua, crisis exiliados,
En muchas ocasiones Fátima recibió amenazas de que a su hijo le podía pasar algo. Fotografía cortesía.

“Mi mente se ha abierto para sortear y solucionar muchos problemas. Aquí tenés que sobrevivir sin familia ni amigos”, explica.

La autoconvocada nicaragüense afirma que ha aprovechado su exilio para preparase en temas de liderazgo y aspectos sobre la situación de Nicaragua.

“Sobre mi país, lo primero que espero es que se haga justicia por todos los asesinatos que la dictadura orteguista cometió en contra de mis amigos y todo el resto de la población, anhelo una verdadera democracia en mi país, y uno de ms grandes deseos es poder regresar pronto a Nicaragua para poder abrazar a mi hijo y decirle de frente que lo amo y que lo logramos, y heredarle una mejor nación para que todos estemos tranquilos”.

 

Deja un comentario