¿Quién fue Dionisio Marenco?

El vínculo de Dionisio «Nicho» Marenco con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) inició al despuntar la década de los años 70 del siglo pasado.

Varios escritores y periodistas coinciden en señalar que este desempeñó roles trascendentales a lo interno de la entonces organización clandestina.

En su libro «Adiós Muchachos», el escritor Sergio Ramírez señala que Marenco fue quien pudo conseguir los planos del Palacio Nacional; los cuales sirvieron de guía al comando de guerrilleros sandinistas que en agosto de 1978 tomaron por asalto el edificio, que por entonces albergaba a los diputados somocistas, quienes fueron tomados como rehenes por el comando.

De hecho la casa de Marenco sirvió como «casa de seguridad» para varios guerrilleros sandinistas, y fue en esta desde donde se planificó el Asalto al Palacio.

Gracias a ese operativo el FSLN pudo lograr la liberación de varios presos políticos, dinero en efectivo y la publicación de una proclama política.

Época revolucionaria

Posteriormente con el triunfo de la Revolución Sandinista, Marenco ocupó diversos puestos dentro del gobierno.

Se desempeñó como ministro de Transporte y Obras Públicas; además de ser titular del Ministerio de Comercio Interior (encargado de implementar programas de racionamiento alimenticio).

Tras la derrota electoral de 1990, Marenco comenzó a desempeñarse como operador político del partido.

Entre las responsabilidades que asumió estuvo el montaje del Canal 4 de televisión, el cual dirigió desde 1994 hasta el año 2003.

También formó parte de los dirigentes del partido que estructuraron el tendido electoral del FSLN en todo el país.

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Nicho Marenco, exalcalde de Managua. Fotografía tomada de El Nuevo Diario.

El pacto

Quizá su desempeñó como negociador del pacto entre los caudillos Arnoldo Alemán y Daniel Ortega lo colocó en un lugar controvertido de la historia reciente de Nicaragua.

En 1998, el FSLN y el Partido Liberal Constitucionalista iniciaron una serie de negociaciones que trastocaría todas las dependencias del gobierno.

Ambos partidos se reparten los puestos de magistrados en poderes del Estado: Corte Suprema de Justicia, Consejo Supremo Electoral, Contraloría General de la República.

En la negociación también se incluyó una reforma a la Ley Electoral, la cual contemplaba la reducción del porcentaje de votos para ganar una elección en primera vuelta, (se bajó del 45 % al 35%) .

En su libro «El Preso 198, un perfil de Daniel Ortega», el periodista Fabián Medina cuenta que inclusive el mismo Ortega se desconcertó al ver que Alemán cedió al bajar el porcentaje.

«¿Por qué habrá cedido «El Gordo» esto? Preguntó Daniel Ortega a Marenco, mientras bajaban por la cuesta de El Crucero, una madrugada que venían de la casa hacienda El Chile, del entonces presidente Arnoldo Alemán.

Eran los días en que se cocinaba el pacto entre el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista», narra Medina.

Posteriormente agrega que «Cuando pregunté a Dionisio Marenco si no sentía algún remordimiento por todo el descalabro institucional que significaron para Nicaragua los acuerdos Alemán-Ortega, dice que no. Al contrario dice sentirse orgulloso de los resultados conseguidos con el pacto», señala Medina.

Y a renglón seguido cita una declaración lapidaria de Marenco.

«Si no ha sido por ese pacto, el Frente Sandinista ¡nunca! hubiera ganado las elecciones. Por lo tanto el trabajo que se concibió para que el Frente pudiera regresar al poder fue exitoso», dijo.

Alcalde y negociador petrolero

En el año 2004 Marenco resultó electo alcalde de Managua, puesto que desempeñaría hasta 2008.

Y una vez que en 2007 el FSLN retornó al poder, el edil capitalino fue delegado para suscribir el primer acuerdo petrolero con la empresa Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA) y con la cual se sentaron las bases para el surgimiento de su contraparte nicaragüense Albanisa; la cual ha manejado la importación de petróleo desde Venezuela en la última década.

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