El dolor de una artista que se convirtió en leyenda

Magdalena Carmen Frida Kahlo nació en Coyoacán, México un  seis de julio de  1907. La artista se movió en el ambiente de los grandes  muralistas mexicanos de su tiempo y  aunque  compartió sus ideales, su obra se caracterizó por una pintura personal, íntima , profundamente metafórica y hasta ingenua.

Sus lienzos  plasmaron los acontecimientos que marcaron su vida  y su exaltada  sensibilidad y sexualidad .

A los 18 años sufrió un grave accidente que la obligó a una larga convalecencia, en este período aprendió  a pintar, problamente este episodio influyó en su contructuo psicológico que se refleja en sus obras.

Contrajo matrimonio en 1929 con el muralista Diego  Rivera y tres años después sufrió un aborto que afectó hasta en lo más honda de su delicada sensiblidad. El episodio inspiró sus obras más valoradas: Henry Frod Hospital y Frida y el aborto.

Sus autorretratos Las dos  Fridas y Autorretrato con monos  también son muy apreciados. André Breton al conoce su obra la invitó a exponer a Nueva York y París. Breton maravillado dijo que la mexicana era surrealista espontánea.

Frida nunca se sintió cerca del surrealismo y al final de sus días rechazó abiertamente que su creación artística se  encuadrara en esa tendencia.

En su búsqueda de las raíces estéticas de  su país, pintó retratos de niños  y obras  inspiradas en la iconografía mexicana anterior a la conquista española. Pero las telas que se centran en ella y su azarosa vida la convirtieron en una figura destacada figura del siglo XX.

En esa pintura la artista plasmó uno de los acontecimientos que marcaron su vida

Marcada por la enfermedad de la poliomielitis que contrajo a los seis  años, luego el accidente de tránsito que le fracturó la columna vertebral y la pelvis, que le  imposibilitó tener  hijos, Khalo reflejó de forma soberbia la colisión constante  entre su ansiedad de felicidad y la amenaza de su destrucción.

Durante  su convalecencia del accidente, sin poder siquiera incorporarse, comenzó a pintarse ella misma. Le caballete que le permitía pintar estando acostada. Éste fue el inicio de una larga serie de autorretratos, tema que ocupa el grueso de su producción, de carácter fundamentalmente autobiográfico.

Influida por el nacionalismo revolucionario, Frida vestía con largas faldas mexicanas, moños trenzados con cintas de colores y collares y pendientes precolombinos. Producto de esa misma ideología  son los fondos de algunas de sus obras como el Autorretrato con monos (1943, Colección Natasha Gelman, Ciudad de México).

Su figura aparece recortada sobre plantas selváticas y rodeada de animales, o aquellos en los que retoma imágenes de la cultura precolombina, como Mi nana y yo (1937, Colección Dolores Olmedo, Ciudad de México).

Adoptó formas narrativas de los exvotos y tiene su mejor ejemplo en una pieza singular titulada Retablo (1943, colección privada). Frida había encontrado un exvoto que representaba el choque entre un tren y un autobús; una muchacha herida sobre las vías y la imagen de la Virgen de los Dolores flotaba sobre la escena.

Añadiendo a la chica sus propias cejas y unos rótulos al tren y al autobús, lo convirtió en la representación de su propio accidente. En la parte inferior escribió: «Los esposos Guillermo Kahlo y Matilde C. de Kahlo dan gracias a la Virgen de los Dolores por haber salvado a su niña Frida del accidente acaecido en 1925 en la esquina de Cuahutemozin y de Calzada de Tlalpan.»

No sólo la enfermedad causó sus trastornos y metáfora de sus pinturas; los reveses de su vida afectiva también los imprenó en cuadros.Su obra nació de su continua indagación sobre sí misma, y manifiesta los estados de ánimo de forma precisa y deliberada, materializando las idas t venidas del sufrimiento y la esperanza.

 

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