Si no se mantienen las medidas de prevención, el rebrote de Covid-19 se dará en un par de semanas

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo, Funides, actualizó la simulación de contagios y muertes a causa del Covid-19, presentados en su informe de abril, ahora en un contexto de incertidumbre sobre la evolución real que ha tenido la pandemia en el país, dada la escasa información oficial sobre la misma.

Debido a esa falta de información pública, Funides trabaja con los datos sobre contagios y fatalidades publicados por el Observatorio Ciudadano COVID-19 Nicaragua.

En la simulación se consideran dos escenarios, el primero es el de Estatus quo, en el que se supone que se mantiene la tendencia hacia la baja observada en las muertes y fatalidades, mientras que en el escenario 2 se trabaja sobre la base de un nuevo aumento en los contagios, que supone un rebrote de casos, producto de la flexibilización de las medidas de mitigación y supresión implementadas por la población y un aumento de la cantidad de personas expuestas al contagio.

Elevada letalidad

“Para la estimación del número de contagios se parte de la tasa de letalidad de la enfermedad. De acuerdo con los datos publicados por el Observatorio Ciudadano, se calcula que la tasa de letalidad del Covid-19 en Nicaragua es del 27.5 por ciento; muy superior a la tasa de letalidad promedio a nivel mundial (3.3%) y en América Latina (3.4%)”, se lee en el informe.

Asimismo, recalcan que esta elevada tasa de letalidad calculada con datos del Observatorio “puede deberse al limitado alcance de esta organización para capturar información de las personas con sintomatología leve; es decir, aquellas que no necesitaron atención médica para superar la enfermedad. Además, es importante resaltar que esta organización no aplica pruebas de laboratorios ni diagnóstico clínico para determinar el padecimiento de la enfermedad”.

Debido a la posible sobrestimación de la tasa de letalidad con datos del Observatorio Ciudadano –aclara Funides en el informe– en el presente ejercicio de simulación se parte del supuesto que la tasa de letalidad efectiva en Nicaragua es similar al promedio registrado por los países de la región, es decir, 3.4 por ciento.

Partiendo de esta premisa y considerando que al 05 de agosto el Observatorio Ciudadano había reportado 2,591 fatalidades sospechosas por la enfermedad, se calcula que podría haber un acumulado de al menos 76,264 casos de Covid-19.

Estatus quo

El comportamiento hacia la baja en la letalidad y contagio del coronavirus se observa también en los contagios calculados a partir de la tasa de letalidad de América Latina y el número de fatalidades reportadas por esta organización.

A partir de la última publicación del Observatorio Ciudadano, se estima que el promedio diario de los casos sospechosos (media móvil 14-días) ha registrado una disminución promedio de 3.0 por ciento diario en la última semana (30 de julio al 05 de agosto).

“Si consideramos que la sociedad nicaragüense mantiene un comportamiento similar hasta inicios de octubre, se estima que habría al menos 81,223 casos acumulados de Covid-19 en el país, durante los primeros 200 días de la enfermedad. Esto representa 4,959 casos adicionales a los calculados para el 05 de agosto de 2020 (día 141 desde el primer caso)”, informan.

Rebrote

A pesar de que la evolución de los casos diarios muestra una importante disminución esta tendencia podría cambiar en el corto plazo. En el contexto actual de relajamiento de las medidas de distanciamiento físico, la aparición de una segunda oleada de contagios del Covid-19 representa un riesgo latente.

“Diversas razones hacen pensar que un segundo brote del virus es una amenaza real. Aún no se cuenta con una vacuna; el porcentaje de personas contagiadas en los países que lograron aplanar la curva pandémica es insuficiente para asegurar la inmunidad colectiva, no se sabe con certeza si todas las personas recuperadas desarrollan anticuerpos contra la enfermedad y la evidencia apunta a que la respuesta inmunitaria parece ser transitoria. El levantamiento temprano de las restricciones a la movilidad puede impedir incluso el fin de la primera ola, como la experiencia reciente de Estados Unidos”, señala Funides.

Por otro lado, señalan de que ha habido un aumento en las actividades del Gobierno. Desde la segunda semana de julio, el Gobierno de Nicaragua ha aumentado sus actividades regulares y disminuido las actividades de prevención.

“Durante el 6 de junio y el 15 de julio, el Gobierno realizó en promedio 6.7 actividades regulares y 2.3 actividades para la prevención del Covid-19, diariamente; en comparación con las 9.5 actividades regulares y 1.7 actividades de prevención que realizó diariamente durante el 16 de julio y el 04 de agosto”, apunta el informe.

Estos cambios en el comportamiento de la sociedad nicaragüense, hacen que la probabilidad de un rebrote de contagios en las próximas semanas es plausible.

Cifras alarmantes

A partir de los datos de la Universidad Johns Hopkins (2020), se calcula que el máximo de casos diarios reportados en el segundo rebrote de los países que lo han experimentado representa, en promedio, el 45.6 por ciento del máximo de casos diarios reportados durante la primera ola de la enfermedad. Este máximo en el segundo rebrote se alcanza, en promedio, 43 días posteriores al punto mínimo registrado en la curva de casos diarios.

Partiendo de estos parámetros y suponiendo que el punto mínimo se alcanza a mediados de agosto, se estima un segundo escenario de la evolución de la pandemia en Nicaragua.

Se estima un acumulado de 96,677 casos de Covid-19 en el país durante los primeros 200 días de la enfermedad. Esto representa 20,413 casos adicionales a los calculados para el 05 de agosto de 2020 (día 141 desde el primer caso).

Los resultados de la simulación propuesta muestran la importancia de mantener las medidas de protección contra el Covid-19 en la sociedad nicaragüense.

“La flexibilización de las medidas de protección representa más de 15 mil nuevos casos en los próximos 2 meses en comparación al escenario donde estas se mantienen. Asimismo, si se supone que la tasa de letalidad es de 3.4 por ciento, se estima que durante los primeros 200 días, alrededor de 2,760 personas podría fallecer a causa de la enfermedad en el escenario 1, y 3,285 personas en el escenario 2”, aporta Funides.

Para el caso de Nicaragua, evitar el desarrollo de un segundo brote pandémico dependerá, en última instancia, de las disposiciones voluntarias de cuido por parte de la ciudadanía y las medidas establecidas por el Gobierno para proteger a las familias.

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