EEUU prohibe el ingreso del expresidente Arnoldo Alemán y su familia

Estados Unidos anunció este lunes que ha vetado el ingreso a ese país del ex mandatario nicaragüense Arnoldo Alemán y su familia.

La medida fue oficilizada por Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU, quien explicó que la decisión se fundamenta en los actos de corrupción perpetrados por Alemán y que «socavaron las instituciones democráticas en Nicaragua».

«Estoy designando publicamente que Alemán y a los miembros de su familia inmediata, no son elegibles para ingresar a los Estados Unidos. Permanecemos unidos contra la corrupción con nuestros socios de Nicaragua», escribió Pompeo en su cuenta de Twitter.

Alemán, quien es presidente vitalacio del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), gobernó Nicaragua entre 1997 y 2001.

Tras concluir su quinquenio, el gobierno de Enrique Bolaños abrió un proceso de investigación por actos de corrupción .

El caudillo liberal, fue condenado a 20 años de prisión en el año 2003, pero fue sobreseido de los cargos en 2009.

Estos son los funcionarios ligados al gobierno de Nicaragua a los que EEUU ha sancionado

A través de un comunicado, publicado posteriormente, Pompeo agregó que mientras fue presidente de Nicaragua, Alemán estuvo implicado en actos de corrupción como la apropiación indebida de millones de dólares de fondos públicos para beneficio personal y de su familia.

Además, señaló que «la corrupción de Alemán continúa reverberando en Nicaragua hoy» y reiteró el respaldo de Washington «a la responsabilidad y transparencia en las instituciones democráticas de Nicaragua».

El comunicado agrega que como consecuencia de esas acciones, queda prohibida la entrada en EE.UU. de Alemán o sus familiares más directos, como su esposa, la actual diputada del PLC María Fernanda Flores.

Así mismo se incluyó en la prohibición a María Dolores Alemán Cardenal, hija mayor del ex mandatario, y actual integrante de la Contraloría General de la República.

Artífice del pacto libero-sandinista

Alemán es considerado responsable del retorno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) al poder, al haber negociado un acuerdo político.

En 1998, el FSLN y el PLC iniciaron una negociación que trastocaría todas las dependencias del gobierno.

Ambos partidos, se reparten los puestos de magistrados en poderes del Estado y dependencias claves: Corte Suprema de Justicia, Consejo Supremo Electoral, Contraloría General de la República.

En la negociación, también se incluyó una reforma a la Ley Electoral, la cual contempló bajar el porcentaje de votos necesarios para ganar una elección en primera vuelta, (se redujó del 45, al 35%).

El actual mandatario Daniel Ortega logró la victoria electoral con el 38% de los votos en 2007, y desde ese año se mantiene en el poder, recurriendo a reformas constitucionales y cuestionadas elecciones en 2011 y 2016.

Sobre la negociación

En su libro “El Preso 198, un perfil de Daniel Ortega”, el periodista Fabián Medina cuenta que durante esas negociaciones, el mismo Ortega se desconcertó al ver que Alemán aceptó bajar el porcentaje para ganar una elección.

“¿Por qué habrá cedido “El Gordo” esto? Preguntó Daniel Ortega a  Dionisio Marenco (uno de los negociadores delegados por el FSLN), mientras bajaban por la cuesta de El Crucero, una madrugada que venían de la casa hacienda El Chile, del entonces presidente Arnoldo Alemán.

Eran los días en que se cocinaba el pacto entre el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista”, narra Medina.

Posteriormente el periodista cuenta que años después en una entrevista concedida por Marenco (fallecido en mayo de 2020), le preguntó si no sentía algún remordimiento por todo el descalabro institucional que significaron para Nicaragua los acuerdos Alemán-Ortega, y este le dijo que no, y que además se sentía orgulloso de los resultados conseguidos con el pacto.

“Si no ha sido por ese pacto, el Frente Sandinista ¡nunca! hubiera ganado las elecciones. Por lo tanto el trabajo que se concibió para que el Frente pudiera regresar al poder fue exitoso”, dijo Marenco al periodista.

 

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