Continúan las agresiones contra periodistas nicaragüenses

En las últimas 24 horas en Nicaragua han ocurrido dos agresiones en contra de periodistas independientes.

La primera se registró el miércoles en la ciudad de Masaya, cuando el reportero digital Alberto Miranda fue agredido por un Policía voluntario.

Miranda, quien labora para el portal Trinchera de la Noticia, realizaba una cobertura periodística en el Mercado Municipal de esa ciudad, fue empujado y golpeado.

El hecho quedó registrado durante la transmisión en vivo que el reportero había iniciado minutos antes de que el Policía voluntario lo agrediera.

«La agresión incluyó el secuestro temporal del periodista a quien llevaron a la llamada base del cuerpo de seguridad, en donde le hicieron preguntas sobre su labor, a lo que no estaba obligado a responder por cuanto estaba en un centro público», señala una nota publicada por Trinchera de la Noticia.

El medio externó su protesta ante lo sucedido con su reportero, al tiempo que denunció que no es la primera vez que Miranda es víctima de abusos mientras ejerce su profesión.

«En 2019 y 2020 sufrió al menos en cuatro ocasiones el acoso y agresiones de la Policía al dar cobertura a hechos periodísticos como piquetes de protesta, reunines de opositores o simplemente haciendo su labor en lugares públicos, como el ocurrido ayer en Masaya», reseña el portal.

Nuevamente contra Toruño

Mientras que en la ciudad de León, al occidente de Nicaragua, Aníbal Toruño, propietario de Radio Darío, denunció el allanamiento de su casa por parte de agentes policiales.

«Urgente la Policía está botando las puertas de mi residencia en estos momentos», escribió Toruño en su cuenta de Twitter.

Durante este semana, esta es la segunda ocasión en la que el periodista denuncia el allanamiento de casa por parte de la Policía. La primera incursión policial sucedió el lunes pasado. En esa ocasión, según Toruño, los efectivos policiales argumentaron que buscaban drogas en la vivienda.

Radio Darío es un medio crítico al gobieno y eso le ha valido ser que ha sido objeto de ataques y acoso, en mayo de 2018 sus instalaciones fueron quemadas,  su propietario se exhilió ese año, pero retornó en agosto de 2019.

En diversos momentos de 2020, las instalaciones y personal que labora para la radioemisora ha sido acosados por la Policía, según diversas denuncias.

 

 

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