Grave que Nicaragua haya sido señalado como un Estado corrupto, señala defensor de DDHH

Para el defensor de Derechos Humanos, Gonzalo Carrión el que el Departamento de Estado haya señalado a Nicaragua como un Estado Corrupto marca un grave precedente para el país.

“El informe del Departamento de Estado sobre la corrupción generalizada en el país, agrava la violación de derechos humanos, porque no refleja aspectos sobre el enriquecimiento de un grupo, sino que refleja que la corrupción rompe el orden constitucional”, valora Carrión.

El pasado 30 de marzo, el Departamento de Estado presentó su cuadragésimo quinto reporte mundial sobre el Estado de los Derechos Humanos en el mundo, y en este tilda de corrupto y violatorio de derechos humanos a Nicaragua.

“El corrupto régimen de Ortega aprobó leyes cada vez más represivas que limitan severamente la capacidad de operación de los grupos políticos de oposición, la sociedad civil y los medios independientes”, señaló Antony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, durante la presentación del reporte.

Dicho reporte agrega en el capítulo dedicado a Nicaragua que, en el país impera un sistema político altamente centralizado y autoritario dominado por el presidente Daniel Ortega Saavedra y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo Zambrana.

Sobre la corrupción

Con respecto a la corrupción el informe señala que esta es latente en entidades como la Policía, la Dirección General de Ingresos y poderes del Estado como la Corte Suprema de Justicia o el Consejo Supremo Electoral, alcaldías y gobiernos regionales del caribe.

“La corrupción y la impunidad siguieron siendo desenfrenadas entre los funcionarios del gobierno, y un estado general de permisividad obstaculizó la posibilidad de abordar el problema de manera efectiva”, señala el documento.

Agregando que la falta de instituciones fuertes y “un sistema débil de frenos y contrapesos y el control político absoluto de las instituciones gubernamentales permitieron que la corrupción continuará impunemente”.

Carrión por su parte sostuvo que esa corruptela generalizada en las instituciones de Nicaragua, genera un efecto domino e incide en que la ciudadanía no tenga a quien reclamar y demandar justicia ante arbitrariedades.

“La corruptela daña todo el sistema del país, al haber un rompimiento del orden constitucional se evitan los controles cruzados al Estado, nada es sometido a transparencia”, dijo Carrión.

El informe precisa también que las declaraciones de probidad de funcionarios públicos, así como los resultados de auditorias en Ministerios, gobiernos locales y entes descentralizados son casi inexistentes en los registros de la Contraloría General de la República.

“Tampoco se ha auditado el manejo de los fondos provenientes de la cooperación venezolana a través de Albanisa o sancionado administrativamente a funcionarios señalados de corrupción”, precisa el texto.

Deja un comentario