Cooperación cultural española: motor del desarrollo a través del INCH

El 12 de octubre de 1959 marca un antes y un después en la vida cultural de Nicaragua, pues ese día el poeta Pablo Antonio Cuadra, junto a 40 personalidades de la cultura nacional, fundó el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica (INCH), con lo cual se abrió la puerta para la realización de un sinnúmero de proyectos mediante la cooperación española que se ha extendido a lo largo de 62 años.

Hoy, 8 de septiembre,  se celebra el Día del Cooperante, efeméride que desde el año 2006 el Gobierno de España, en conjunto con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, conmemora para homenajear a todos aquellos hombres y mujeres que deciden ir a trabajar por los menos favorecidos en el mundo.

Así que hoy hacemos un pequeño recuento del impacto de esta cooperación en Nicaragua. Partimos del hecho de que el INCH nace como parte del Instituto de Cultura Hispánica, una institución destinada a fomentar las relaciones entre los pueblos hispanoamericanos y España, que fue el origen de la actual Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y que ha tenido diversos nombres antes de llegar a este último.

Presentación del libro de relatos Mentalmecánica, del autor Winston Wallace Smith.

El Instituto de Cultura Hispánica era una corporación de derecho público, con personalidad jurídica propia, sin embargo, en 1959 nace el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid – ICH. La principal misión era fomentar las relaciones de fraternidad hispanoamericanas y gestionar becas de estudio entre Hispanoamérica y las universidades españolas, campo en el cual Nicaragua ha tenido notables becarios, asimismo, se convirtió en un sello editorial de prestigio.

Siguiendo el hilo progresivo de la cooperación española, encontramos que el ICH el 27 de agosto de 1977 pasó a denominarse Centro Iberoamericano de Cooperación; y el 11 de octubre de 1979 se crea el Instituto de Cooperación Iberoamericana. Para 1988 empezó a llamarse Agencia Española de Cooperación Internacional – AECI, mientras que desde 2007 hasta hoy se le conoce como Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID.

Huellas culturales en Nicaragua

Las becas para la formación de los profesionales en universidades españolas es uno de los principales ejes de acción de la Cooperación Cultural Española durante los últimos 62 años y en el caso particular de Nicaragua destacan 5 intelectuales y artistas entre una pléyade de centenares de connacionales que se han formado en España y cuyos frutos haN beneficiado a la sociedad nicaragüense.

El maestro Róger Pérez de la Rocha es uno de esos extraordinarios becarios y comparte que obtuvo esa oportunidad para formarse gracias al destacado escritor Pablo Antonio Cuadra.

“Estuve por dos años en la Escuela Superior de Bellas Artes, en la especialidad de pintura mural y grabado. En ese momento España disfrutaba de una vida cultural riquísima. Era 1968 y estaba en su apogeo el arte abstracto español que trascendió al mundo”, señala el maestro Pérez de la Rocha.

Homenaje al maestro de la plástica nacional Róger Pérez de la Rocha, quien fue becario del INCH.

Asimismo, recuerda que la formación era rigurosa, pues eran los “tiempos del generalísimo Franco y no se permitían vagos, tenía uno que acostarse temprano y ser buen alumno”.

Uno de los más bellos recuerdos que atesora es el hecho de que por ser nicaragüense se le abrieron muchas puertas, sobre todo en restaurantes populares: “me decían de Rubén Darío que inspiraba cariño y respeto, así que el maestro nos dejó bien parados. Recuerdo una vez que estaba hablando con el hombre que servía en un restaurante y había un policía que llegaba a tomar café y el policía al escuchar que era nica me invitó a un café y a un coñac por Rubén Darío, y eso nunca se me olvida”.

La experiencia de la maestra Nydia Palacios

Cabe resaltar que en 1960 el periodista Jorge Chamorro Portocarrero resultó electo entre 12 periodistas hispanos para realizar un curso sobre documentación. En 1963 el INCH eligió a la maestra Socorro Bonilla para realizar estudios de Arte Dramático durante dos años en la Escuela de Arte Dramático de España, asimismo, estudió artes y letras, con especialidad en Teatro, en la Universidad de Madrid.

Alberto Ycaza, maestro de la plástica nicaragüense, también fue becario a través del INCH, así como la maestra dariana doña Nydia Palacios.

Palacios recuerda que entre “varias concursantes ahí en la UNAN, el profesor Fidel Coloma me recomendó para que yo viajara a España con una beca. Fue una experiencia enriquecedora, porque vine con un bagaje cultural, histórico y artístico”.

Para ella es especial haber conocido el Museo del Prado, el Valle de los caídos, y también su experiencia académica, que le permitió conocer a los grandes profesores que admiraba cuando estudiaba con el profesor Fidel Coloma.

Asimismo, la doctora Palacios considera que “la Cooperación Española es una gran ayuda que nos ha venido desde el punto de vista cultural y artístico, porque las exposiciones y presentaciones de libros durante tantos años ha sido muy celebrado por la gente que llega a admirar, porque sin la cooperación no se podrían proyectar los cuadros y esculturas de los pintores nacionales. René González es una figura a la que le gusta la cultura y durante varios años se ha encargado de organizar eventos de calidad que sin la ayuda española no se hubiese llevado a cabo”.

Trabajo actual

A la fecha, el registro de becarios entre artistas, creadores culturales y profesionales nicaragüenses beneficiados con estudios en España supera las expectativas iniciales.

Hoy en día, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo – AECID continúa apoyando al INCH, subvencionando los gastos de programación de la institución y los de funcionamiento o estructura, para fortalecer las relaciones culturales entre Nicaragua y España. También promueve la creación de talento local y la movilidad de artistas, creadores culturales y servicios en el espacio cultural iberoamericano. Además, apoya la formación de capital humano para la gestión cultural y la mejora al acceso a la cultura. No podemos olvidar, que desde hace diez también fomentan el trabajo cultural desde el Centro Cultural de España en Nicaragua.

 

Deja un comentario