Diriangén campeón del futbol nacional entre disturbios de la afición del Real Estelí

Un empate a 0 goles en casa del Real Estelí, el acérrimo rival, le bastó al equipo Cacique Diriangén para levantar el trofeo Guardabarranco, que lo acredita como monarca del balompié nacional, tras ganar 1-0 en el partido de ida celebrado en Diriamba, sin embargo, la violencia de la barra Kamikaze volvió a empañar la fiesta deportiva y los diriambinos no tuvieron ceremonia de premiación.

En teoría, la seguridad sería férrea, pues se contaba con el antecedente inmediato de que la barra de Estelí empezó a provocar a los fanáticos diriambinos en el partido de ida, en el estadio Cacique Diriangén, arrojando latas de cervezas.

La policía de Carazo intervino y logró parar el intercambio de objetos, pero en el segundo tiempo, cuando saltó al terreno de juego el número 4 de los caciques, el uruguayo Bernardo Laureiro, los fanáticos norteños empezaron a agredirlo con latas de cerveza, al punto que no lo dejaban cobrar el tiro de esquina que le correspondía a su equipo.

Las acciones del partido se detuvieron e incluso un fanático de Estelí subió a la malla para entrar al terreno de juego, pero finalmente se lo impidieron. Después de estos actos de indisciplina, Liga Primera, responsable del torneo, guardó total y absoluto silencio, y entre semana solo se conoció que la Federación Nicaragüense de Fútbol, Fenifut, le perdonó la tarjeta roja al jugador Richard Rodríguez, del equipo norteño.

Este sábado, en la final de vuelta en la casa norteña, la policía esteliana le quitó a los diriambinos hasta las botellas de agua que llevaban para su consumo, la gente estaba molesta, pero se suponía que aquello era porque había un nivel de seguridad estrepitoso que garantizaría que todo transcurriría en orden, pero nada más alejado de la realidad.

Los 90 minutos, que en realidad fueron más de 100, transcurrieron  y el tren del norte no pudo revertir el 1-0 que le aplicó el Diriangén en casa, con gol de Erick Téllez, lo cual enloqueció a la fanaticada rojiblanca, que saltó al terreno de juego, tumbó la tarima donde se iba a realizar la premiación y empezó a agredir. Arrancaron sillas que pusieron a volar y finalmente terminaron en una batalla campal entre ellos mismos y la supuesta seguridad que habían dispuesto.

Sin escenario para coronación, así dejó la fanaticada de Estelí la tarima. (Foto de FutbolNica)

Finalmente, cumplieron su propósito: no permitieron que Diriangén fuera premiado en su casa. Si embargo,  para fortuna de todos, la afición diriambina no cayó en la provocación, porque andaban bastantes caraceños que de responder a la violencia hubiesen provocado un caos total en el Independencia.

Desconfianza ante las supuestas sanciones

Liga Primera hizo circular un escueto comunicado en el que asegura que los culpables responderán ante la justicia, pero las reacciones en redes sociales son negativas a esta postura, pues los fanáticos consideran que solo es una salida de baño para calmar a la gente y que luego aplicarán sanciones mínimas, como suele suceder cuando de Estelí se trata.

Por otro lado, tampoco reprogramaron la ceremonia de premiación que se merece el bicampeón nacional. Veremos qué pasa en los próximos días, porque todo lo que sucedió en el terreno de juego solo se conoció gracias al trabajo de los medios de comunicación y de fanáticos diriambinos que  lo documentaron, porque Liga Primera suspendió la transmisión, así como también no enfocó el ataque de los fanáticos estelianos a los jugadores del Diriangén en el partido de ida.

 

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