Kelly Molina expone obra de arte elaborada con colillas de cigarro en el CCNN

Verónica toma un café con sus amigas, mientras trata de disipar sus penas de amor llevando una y otra vez a su boca un cigarrillo cuyo humo dice que la tranquiliza. Sus amigas la escuchan atentamente y le piden que deje de fumar, pero ella les responde que el cigarro es parte de su vida. Cuando el frágil tubo lleno de tabaco se consume, ella, como cualquier otro fumador, lo tira, sin pensar que en él va parte de su ADN y también que ahí dejó un fragmento de sus pulmones.

Obra Cárcel de humo

La historia que hay en cada colilla de cigarrillo fumado atrapó al artista plástico Kelly Molina para construir el cuadro que presentará este viernes, 29 de abril, en el Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano, en Managua, bajo el título “Cárcel de humo”. La pintura forma parte de la “Expo Colectiva Arte Joven”, en  el marco del día de la tierra.  La expo durará 1 semana y en ella participan 30 artistas.

El cuadro representa a una mujer cuyas manos están esposadas a uno de sus pulmones mientras ella tiene un cigarro en la boca, simbolizando la dependencia que se desarrolla hacia este vicio y a los pulmones como las grandes víctimas de este.

“Exactamente usé como 2624 colillas de cigarro, que equivalen a 131 paquetes y medio. Las agarré de la calle, de bares, de amigos que me conseguía,  de la Peña de La Cruz y de donde pudiera encontrar”, comparte Molina.

Técnica

Asimismo, dijo que es una técnica mixta de acrílico con un velo en óleo.  “La verdad, es una obra que a mí me inspiró hacerla, porque cada colilla esconde una historia,  una plática, un café, una nueva compañía. Son tantas historias las que te puede contar un cigarrillo sin que lo mires y a veces es tan difícil salir de él, entonces tiene tanto significado para mí”, prosiguió.

Por otro lado, el pintor y diseñador oriundo de Jinotega dijo que además de ilustrar cómo el cigarrillo encarcela a quienes lo fuman, su cuadro también tiene un motivo ecológico, pues sacó de medio ambiente esa gran cantidad de  colillas de cigarro.

El cuadro elaborado con colillas de cigarro, corteza de Guayacán y pintura, mide 76 centímetros de ancho por 103 de alto y tardó aproximadamente  3 meses en elaborarlo.

“Lo que me atrasó con este cuadro es que no conseguía  todas las colillas de cigarro. Ningún cigarro es nuevo, todos son recogidos del piso, de la tierra, los obtuve limpiando el piso y se puede notar la pintura de labios en algunos, otros están aplastados”, recalca Kelly Molina

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