Madeline Mendieta presenta su obra «Verás que nos soy perfecta» esta tarde

La voz poética de Madeline Mendieta Sevilla nuevamente se hace escuchar, esta vez con su tercer poemario “Verás que no soy perfecta”.

Sobre su nueva obra, asegura que “nace de la recopilación de varios poemas que escribí en diferentes etapas. El poemario es como una fotografía de momentos diferentes, pero que están hilvanados por esa voz que algunas veces es quejumbrosa, otras irónica, nostálgica”.

Mendieta explicó que el libro consta de tres partes, “la primera es «Errótica», aquí está la poesía sensitiva, de la erotización de las emociones, pero también de la fusión entre lo erótico y lo errático, es decir, de vagar por los cuerpos y sus sensaciones”.

La segunda parte es «Pachas y Mamelucos», “aquí hablan las madres de mi familia, y por ende mi despertar a la maternidad también, esta sección es como constelar con otras mujeres con sus frustraciones ante el rol de mamá, es como sentarse a parlotear con las amigas y primas a contarse qué pasa en cada suceso: el parto, la cesárea, las náuseas, pero abordadas con naturalidad, diversión”.

La paternidad en Latinoamérica

Al seguir el recorrido natural por la obra se llega a la última parte, que es «Dónde estás Papá». “Inicio con las primeras líneas de Pedro Páramo, ‘vine a Comala porque me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo’, esta obra marca a muchas generaciones y por ende tiene vigencia actual, porque la paternidad en nuestros países latinoamericanos es, tal como describe la obra de Juan Rulfo, hijos que no conocen a sus padres y cargan a cuestas el abandono, la indiferencia”.

La escritora asevera que esta parte es como un cierre de un ciclo, pues “no podemos hablar de la maternidad sin la figura paterna. ¿Dónde están esos padres? Igual que la otra sección, es una conversación íntima con mi abuelo, mi padre biológico y mi padre adoptivo, mis hermanos y mis hermanos de tinta que son amigos escritores que son parte de una familia”.

En cuanto a las temáticas que aborda, asegura que son las mismas recurrentes:  la muerte, el nacimiento no solo de un hijo, sino el despertar de la sensualidad de una mujer con pleno goce de su cuerpo, el abandono, la angustia de debutar como madre, la vida con sus oleajes de emociones, el tiempo y su imperiosa necesidad de esclavizarnos.

“Quizás los lectores encuentren otros temas, porque cada lectura es única y la pasamos por el tamiz de la experiencia. Así que esperaría que se abra ese abanico de posibilidades. Cada libro es un viaje, sabes que vas a zarpar, pero no las tormentas y cuánto tiempo estarás a flote”, apunta.

Relación con la poesía

Por otro lado, relata que la diferencia de este libro con los otros es que este es más íntimo, “revelo por primera vez mis relaciones familiares, amorosas. En el primero era el júbilo de esa poesía juguetona de la juventud, mi segundo poemario Haikus, poemas japones que tienen su brevedad rigurosa y éste donde hay poemas de más largo aliento, con inflexiones, rupturas semánticas, guiños a mitos griegos. Es mi poesía más meditada y con precisión poética”.

Al preguntarle sobre cómo define su voz poética, ella afirma que prefiere que “el lector me someta a escrutinio, que se empalague o me aborrezca, los lectores al final tienen el albedrío de definirnos: para unos quizás soy muy cursi o romántica, para otros muy compleja, para otros muy simple. Si pudiera decir cuál es la voz que siempre busco es aquella que cada poema me exige, me obliga a encontrarla, porque estoy en todos los matices sin amordazarme con una sola voz”.

Ella ha encontrado en la poesía “la íntima confesión ante mí y ante los demás. Los otros géneros te permiten ocultarte en un narrador, en los personajes, en la historia misma, la poesía lo que pretende es establecer un diálogo con el lector recostado en un sofá, en una hamaca tomando un café o una cerveza, la poesía es esto. Por eso se trastoca con la música, porque se puede disfrutar a solas porque el poema toca las fibras, las retuerce o te saca una sonrisa”.

La presentación del libro será esta tarde, a las 5, en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, y la entrada es gratuita.

Sus obras

Publicó un libro de poesía bilingüe “Inocente Lengua” 2006, con Amerrisque ediciones, “Pétalos de sal” 2018, Parafernalia ediciones y “Verás que no soy perfecta” 2021 con editorial CasaSola. Ha sido publicada en suplementos, revistas literarias, antologías nacionales e internacionales. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, alemán y portugués. En el año 2014 el Centro Nicaragüense de escritores le otorgó un reconocimiento por su gestión cultural por incentivar la promoción de la literatura

 

Deja un comentario